¿Quiénes eran los Jueces?

Hacia el principio de la Biblia encontramos un libro con un título que suele desorientarnos: el libro de los "jueces". ¿Qué "juzgaban" estos "jueces", y en qué "juzgados"?

Está en la Biblia...

Los israelitas se portaron muy mal con Yavé y sirvieron a los Baales. Abandonaron a Yavé, Dios de sus padres, que los hizo salir de Egipto, y sirvieron a otros dioses de los pueblos vecinos. Se postraron ante esos dioses y ofendieron a Yavé. Al ver Yavé que lo abandonaban para servir a Baal y a Astarté, se enojó contra su pueblo, entregándolo en manos de saqueadores, que los dejaron en la miseria. El mismo los vendió a sus enemigos que de todas partes se echaban sobre ellos, y no podían hacerles frente. Cuando se sentían con fuerza para atacar, Yavé se ponía contra ellos y les mandaba la mala suerte, como se lo había advertido y dicho con juramento. Su situación llegó a ser muy angustiosa. Yavé hizo que se levantaran «jueces», o sea, libertadores, que salvaron a los israelitas de sus explotadores. Pero ni aun a esos «jueces» obedecían, sino que se prostituían a otros dioses y los adoraban. Pronto se desviaron del camino de sus padres, que obedecieron los mandamientos de Yavé: ellos no hicieron así. Cuando Yavé hacía surgir un juez, estaba con él y los salvaba de sus enemigos; esto duraba mientras vivía el juez, ya que Yavé se compadecía del lamento de su pueblo, oprimido y perseguido. Pero, cuando moría el juez, volvían a caer peor que sus padres, adorando y sirviendo a otros dioses: no habían renunciado a sus prácticas y su terco obrar. (Jueces 2,11-19)

...y es vida en Nosotros

La organización del pueblo hebreo en la tierra de Palestina fue un proceso complejo, largo y ambiguo que todavía hoy no conocemos completamente. Sin embargo, sabemos varias cosas: el enorme liderazgo de Moisés y por consiguiente la condición de "orfandad" del pueblo después de su partida. Es lo que leemos en Deuteronomio 34,10: «No ha vuelto a surgir en Israel un profeta como Moisés, a quien Yahveh trataba cara a cara» · Hemos de tomar en cuenta, además, que en la cultura y el tiempo en que todo esto sucedía no existían las instituciones "normales" que a nosotros nos parece que siempre estarán (y han estado) para garantizar orden, es decir, la policía, la justicia, el tribunal de Derechos Humanos, o cosas parecidas. ¸ En este contexto surge la figura del "juez": un hombre (a veces, una mujer) con la unción de Dios para convocar y reunir al pueblo, para darle coraje y organizarlo frente a sus continuos enemigos, los filisteos. Personas inspiradas, gente con un sentido profundo y al mismo tiempo práctico de lo que significa ser pueblo de Dios y haber hecho alianza con Dios. Por eso su servicio no es sólo contra los enemigos externos, sino hacia la administración de una cierta equidad y defensa de los pobres. A esa acción de dar el parecer de Dios en orden a la salvación del pueblo se le llama "juzgar" y por eso a ellos se les llama "jueces". ¹ Esta noción "carismática" de juzgar es provechosa para nosotros los cristianos, porque nos ayuda a descubrir dimensiones nuevas en nuestro Señor Jesucristo , a quien Dios Padre ha dado potestad de juzgar cielo y tierra.


*Regresar a la página Principal