SNTE
Sección XVIII
Michoacán
______________________________________________________________________
SINDICATO NACIONAL DE
TRABAJADORES DE LA EDUCACIÓN
1er CONGRESO NACIONAL
DE EDUCACION
Noviembre, 1994
10 PROPUESTAS PARA
ASEGURAR LA CALIDAD DE LA EDUCACION PUBLICA
CONTENIDO
|
|
|
Prólogo |
|
Presentación |
|
PRIMERA PARTE: LA CALIDAD DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA |
|
|
|
Consideraciones previas |
|
Propuestas |
|
|
|
Consideraciones previas |
|
Propuestas |
|
|
|
Consideraciones previas |
|
Propuestas |
|
|
|
Consideraciones previas |
|
Propuestas |
|
|
|
Consideraciones previas |
|
Propuestas |
|
|
|
Consideraciones previas |
|
Propuestas |
|
SEGUNDA PARTE: LOGRAR LA EDUCACIÓN
PÚBLICA DE CALIDAD |
|
|
|
Consideraciones previas |
|
Propuestas |
|
su Evaluación |
|
Consideraciones previas |
|
Propuestas |
|
|
|
Consideraciones previas |
|
Propuestas |
|
|
|
Consideraciones previas |
|
Propuestas |
PRÓLOGO
En el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación
nos hemos dado a la tarea, desde 1989, de replantearnos el sentido de nuestra
vocación social y materia de trabajo: la educación.
Hemos profundizado nuestro compromiso con la
educación pública y con el pueblo de México, para responder mejor a lo más
importante: lo humano, en la trascendental misión de la formación integral de
los niños y los jóvenes, portadores de la esperanza y el afán por un México
mejor.
Los sistemas educativos contemporáneos están
obligados a afrontar los predicamentos del mundo actual: un planeta que se
debate entre la innovación tecnológica y la permanencia de agraviantes
rezagos sociales; entre el avance democrático y la emergencia de nuevas formas
de marginación; entre el progreso y el ecocidio; entre la liberalización del
mercado y la agudización de inequidades; entre una educación para ricos y otra
para pobres.
Los maestros estamos convencidos de que una
educación pública de calidad es un instrumento irremplazable para la vida democrática
y para la equidad; un medio insustituible para favorecer la movilidad social y
una herramienta de justicia y libertad.
Esta convicción nos ha llevado a discutir
intensamente al interior del SNTE y a participar activamente de las inquietudes
de la sociedad ‑con la que hemos compartido preocupaciones y propuestas‑,
sobre la situación y los retos de la educación nacional, frente a los desafíos
que plantea el ámbito universal de nuestro tiempo y, antes que nada, sobre su
carácter como una manifestación profundamente humana para el enriquecimiento
intelectual de las personas, para desarrollar su sensibilidad, par favorecer el
entendimiento entre le hombres y los pueblos, para su liberación social, para
el beneficio de la presentes y las futuras generaciones.
Los maestros de México hemos asumido este compromiso
porque la educación ha sido y seguirá siendo una de las vocaciones más
profundas del pueblo, y porque en la historia de nuestro país la educación
pública ha desempeñado un papel fundamental en la defensa de los principios y
valores de la patria, de su soberanía e independencia nacionales, del
mejoramiento socioeconómico y cultural de la población, del fortalecimiento
de la convivencia democrática, de las posibilidades de un desarrollo productivo
justo socialmente y armónico con la naturaleza.
Convencidos del papel trascendental de la educación
y asumiendo nuestra responsabilidad, en el Segundo Congreso Nacional
Extraordinario de nuestra organización, celebrado en 1992, quedó plasmado, en
la reforma estatutaria aprobada, la celebración del Congreso Nacional de
Educación ‑en dos ocasiones por gestión sindical‑ como órgano
deliberativo del gremio para analizar el sistema educativo mexicano y las
políticas públicas en la materia y formular propuestas desde el aula, desde la
perspectiva de los maestros.
Para la realización, en noviembre de 1994, del
Primer Congreso Nacional de Educación, los maestros organizados en el SNTE
destinamos recursos de nuestras cuotas sindicales, porque estamos conscientes
de la importancia de que los trabajadores de la educación reflexionemos sobre
la situación que guarda nuestra materia de trabajo y de que ejerzamos nuestro
derecho a participar en el diseño de la política educativa, entregando
experiencia y conocimientos, ofreciendo opiniones razonadas, alternativas
viables y propuestas fundamentadas.
Estas Diez propuestas para asegurar la calidad de la
educación pública que presentamos al Gobierno de la República y a la sociedad
mexicana, son el resultado de los trabajos de análisis y deliberación de nuestro
Primer Congreso Nacional de Educación.
Para llegar a ellas, llevamos a cabo una intensa
movilización que incluyó amplios debates en cada escuela, más de 14,000
asambleas delegacionales y 55 congresos seccionales en todos los estados de la
República, hasta concluir en la reunión nacional en la que participaron más de
11,000 delegados efectivos y fraternales.
Para llegar a ellas, realizamos también diez
diálogos temáticos con diferentes grupos representativos de la sociedad, en los
que se analizaron cuestiones sustantivas para el mejoramiento de la educación
nacional.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la
Educación ofrece estas Diez Propuestas para asegurar la calidad de la educación
pública como una aportación de los maestros de México a los programas de
gobierno y al debate de la sociedad; una iniciativa abierta al análisis, al
diálogo, a la crítica enriquecedora de la comunidad educativa, los padres de
familia, los estudiantes, las organizaciones sociales y de todos aquellos
interesados en‑la superación del sistema educativo mexicano.
Diez Propuestas para asegurar la calidad de la
educación pública es una contribución de los maestros de México, que hacemos
con emoción ante una responsabilidad social: servir al país en un momento
decisivo de la historia nacional.
Subyace en estas páginas el esfuerzo no sólo de las
últimas semanas y meses, sino de muchos años de los maestros, pero no sólo de
nosotros. Múltiples voces de pedagogos, estudiosos de distintas disciplinas,
comunicadores, intelectuales, escritores se sumaron para construir esta
propuesta que traduce el amor a México de los trabajadores de la educación. A
todos ellos nuestro profundo reconocimiento y nuestro más sentido agradecimiento.
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la
Educación seguirá laborando para que el esfuerzo realizado continúe, tenga
frutos y nos permita llevar a cabo, en año y medio y en cumplimiento de los
Estatutos del SNTE, nuestro Segundo Congreso Nacional de Educación, con
planteamientos y propuestas que enriquezcan las que hoy presentamos, porque la
realidad evoluciona de manera constante, como compromiso permanente del
magisterio con el mejoramiento de la educación nacional y contribución al beneficio
de México y de los mexicanos.
Secretaria General del SNTE
( Elba Esther
Gordillo)
PRESENTACION
El Sindicato Nacional de Trabajadores de la
Educación, con fundamento en los estatutos vigentes emanados de su Segundo
Congreso Nacional Extraordinario, que establecen el Congreso Nacional de
Educación como "el órgano deliberativo del Sindicato para analizar las
políticas educativas y contribuir en el proceso de la educación pública en
México", convocó a los maestros de país, a las instituciones y centros de
investigación educativa, especialistas nacionales y extranjeros, a las organizaciones
de todos los sectores de la sociedad y en general a todas aquellas personas e
instituciones que tengan interés en el desarrollo educativo del país, al Primer
Congreso Nacional de Educación del SNTE, "Educación pública de calidad,
trabajo docente profesional. el compromiso s¡ndical".
Las cuatro etapas estatutarias del congreso:
reuniones de escuela y centros de trabajo, asambleas delegacionales y congresos
seccionales de análisis educativo que culminaron con el Congreso Nacional de
Educación que se realizó en la Ciudad de México, del 7 al 10 de noviembre de
1994; las actividades previas y paralelas al mismo: Diez Diálogos Nacionales
sobre distintos temas educativos de interés general para la sociedad; páneles
temáticos, y conferencias de muy alto nivel, se convirtieron en un proceso real
de consulta al magisterio nacional y a la sociedad en general, en el que lo
maestros mexicanos pudimos examinar la problemática educativa nacional y
construir la propuesta que se presenta.
Diez temas torales fueron considerados en la
convocatoria:
1.
Los fines y
objetivos de la educación en los albores del nuevo milenio.
2.
La
federalización de la educación básica ¿mecanismo apropiado para la
reorganización del sistema educativo mexicano?
3.
La nueva
gestión de los planteles escolares. Un sentido distinto de la administración de
la educación pública.
4.
Los cambios en
la educación básica: Preescolar, Primaria y Secundaria.
5.
La equidad como
prerrequisito de la calidad de la educación nacional.
6.
El reto de la
pluralidad cultural y étnica a la educación pública, laica, nacional y
democrática de calidad.
7.
Formación de
los nuevos maestros: Calidad de su trabajo docente y su evaluación, trabajo
cotidiano, formación, actualización y superación profesional; carrera
magisterial.
8.
La vinculación
de la educación con el sector productivo del país.
9.
El compromiso
nacional para el financiamiento de la educación.
10.
Los medios de
comunicación social como factor de la educación.
El análisis lo hicimos por medio de un examen serio,
ubicando las necesidades del sistema educativo en el nuevo contexto nacional e
internacional, revisando los documentos programáticos del gobierno y los nuevos
textos normativos de la educación, para evaluar qué es lo que permanece y lo
que ha cambiado, pero también, qué es lo que debe permanecer y qué es lo que
debe cambiar, para llegar a una propuesta viable respaldada por la sociedad.
Los resultados del Congreso son múltiples y de distinto
orden: se fortaleció ampliamente la capacidad de discusión sobre la materia de
trabajo en el interior del Sindicato, más allá del carácter estrictamente
gremialista; se demostró la posibilidad de conjuntar a los más diversos
sectores de la sociedad para las consultas y participación que requiere el
compromiso nacional por la educación pública. Los resolutivos aprobados son un
conjunto de aportaciones concretas, de medidas y estrategias puntuales para
mejorar cada uno de los elementos y procesos de la educación nacional y que
orientarán la acción del Comité Ejecutivo Nacional ante los principales
problemas educativos. La propuesta que ahora se presenta es uno más de los
resultados de este rico proceso: identifica, sistematiza, integra y sintetiza,
de entre la amplia variedad de aportaciones de los maestros, los puntos
esenciales para proponer al gobierno de la República y a los distintos sectores
de la sociedad, una política educativa que atienda de manera certera y viable ‑aunque
no fácil‑ las exigencias de una educación pública de calidad que pueda
preparar a los mexicanos para enfrentar los retos del siglo XXI.
Se trata de un documento que plantea propuestas no
gremialistas del magisterio, que vienen discutidas desde la base en un proceso
que duró varios meses y fue acompañado de los elementos necesarios para
asegurar una discusión de calidad. Los argumentos que fundamentan las
discusiones y las propuestas van avalados por la experiencia profesional de los
maestros y los avances más recientes e importantes de la investigación
educativa. Se trata de los puntos nodales que afectan actualmente la educación
del país y se presentan con oportunidad para la formulación del Programa
Nacional de Desarrollo; que exigen los tiempos necesarios para elaborar una política
de Estado en materia educativa que permita ingresar al siglo XXI con la calidad
que requiere nuestra educación nacional.
El documento se centra en diez grandes líneas de
política educativa que el Congreso consideró fundamentales. Se refieren a la
educación que imparte directamente el Estado y en la cual el Sindicato tiene
una participación clave y los maestros juegan un papel determinante, muestra la
importancia y la interrelación de las tres dimensiones analizadas en el
Congreso: "Educación pública de calidad, trabajo docente profesional: El
compromiso sindical".
El conjunto de propuestas es pertinente para todo el
Sistema Educativo Nacional; orienta hacia un modelo muy distante del que
actualmente tenemos, sin embargo, no es inviable. Se podrá apreciar mediante el
diagnóstico de las carencias de nuestro sistema actual y el análisis de cada
propuesta que es el sistema necesario. Sabemos que lograrlo no es sólo cuestión
de decretos o de leyes; nos llevará a todos varios años construirlo, de ahí que
resulte necesario transformar las políticas educativas de gobierno ‑sujetas
a períodos administrativos fijos‑ en políticas de Estado, que aseguren la
continuidad en las medidas necesarias de cambio ‑incorporando el
seguimiento y valoración de las mismas‑ y el compromiso de todos los
sectores de la sociedad.
Es por eso que anticipamos que la calidad de la
educación pública ante los desafíos del siglo XXI requiere:
1.
Establecer un
diálogo permanente entre todos los sectores de la sociedad para definir con
mayor precisión los valores, objetivos y fines del sistema educativo nacional y
los medios necesarios para su realización, ante los cambios que afectan el
desarrollo del país.
2.
Definir y
construir una nueva educación básica integrada, articulando los niveles que la
componen en sus dimensiones organizativa, curricular, pedagógica y didáctica,
con base en los resultados de la investigación, a la experimentación previa y a
la participación y consenso de maestros y sociedad.
3.
Incorporar la
cultura tecnológica y la educación para el trabajo como parte de la formación
integral en todos los tipos, niveles y modalidades del sistema educativo y
fortalecer el Sistema de Educación e Investigación Tecnológicas.
4.
Dar prioridad a
las políticas redistributivas y compensatorias para garantizar la cobertura
universal de la educación básica con equidad y calidad, estableciendo
diferentes tipos y modalidades de atención escolar, modelos flexibles de
organización curricular y pedagógica así como programas de asistencia y
desarrollo social.
5.
Fortalecer el
reconocimiento a la diversidad cultural, lingüística y étnica en el sistema
educativo mexicano y transcender el carácter restringido de la educación para
los indígenas.
6.
Lograr que los
medios de comunicación masiva asuman su responsabilidad con la educación
nacional.
Lograr esta educación pública exige cuatro medidas
fundamentales, que conforman el resto de la propuesta y constituyen los
mecanismos prioritarios para alcanzar la transformación deseada:
1.
Fortalecer los recursos
y la capacidad profesional de las escuelas en forma simultánea a la competencia
de la autoridad educativa para dar respuesta y apoyo a las necesidades reales
de cada una de ellas.
2.
Cumplir el
compromiso de establecer un sistema nacional integrado de formación,
actualización, capacitación y superación profesional que asegure las
condiciones para garantizar la calidad profesional del trabajo de cada maestro,
en todos los grados, niveles y tipos del sistema educativo.
3.
Diseñar
mecanismos político-administrativos eficientes que garanticen el carácter
rector del Estado, en la educación; que establezcan y articulen las
competencias de la Federación, estados y municipios, y canalicen y regulen la
participación social.
4.
Incrementar el
presupuesto educativo en términos reales y de manera sostenida hasta alcanzar
el sistema educativo que el país requiere, definir mecanismos de
corresponsabilidad social en su consecución conservando el carácter público de
su administración y distribución y asegurar la transparencia de su manejo.
Para el SNTE todas estas medidas implican un fuerte
compromiso, que no se inicia por lo demás a partir de la clausura del Congreso,
sino que ha venido realizando con regularidad mediante actividades que tienen
el mismo sentido, contribuir a la solución del problema educativo, tales como:
La organización del Seminario Internacional sobre Educación Pública en 1989, la
creación de la Fundación para la Cultura del Maestro Mexicano, A.C., en 1991,
los resolutivos del Segundo Congreso Nacional Extraordinario de febrero de
1992, la firma del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación
Básica en mayo de 1992, la creación del Instituto de Estudios Sindicales de
América en 1993, la amplia discusi6n de la Ley General de Educación, los cambios
al Artículo Tercero Constitucional en ese mismo año y los Diálogos Temáticos
con distintos sectores de la sociedad en octubre de 1994.
Los compromisos que asume el SNTE al hacer esta
propuesta al gobierno y a la sociedad se centran en:
-
Promover y continuar
el diálogo con los distintos sectores de la sociedad civil para lograr el
escenario de consenso nacional que requiere la magnitud de la transformación
propuesta.
-
Incorporar los
principios de la calidad de la educación al servicio del pueblo ‑que aquí
se describen‑ en sus criterios de negociación sobre las medidas
necesarias de transformación del sistema educativo y hacer concurrentes los
derechos legítimos de los trabajadores de la educación con el interés nacional
por una educación pública de la más alta calidad.
-
Vigilar como
organismo nacional formado por ciudadanos que tienen una clara conciencia de su
papel en el ámbito social, político y económico del país, el cumplimiento y la
preservación de los principios constitucionales en el desarrollo de todas las
medidas que se consideran necesarias para mejorar la calidad de la educación
pública.
-
Impulsar en el
interior del SNTE y entre todo el magisterio nacional las condiciones que hagan
aflorar la capacidad de los maestros para producir investigaciones, materiales
didácticos, estrategias de enseñanza, libros de texto, con el debido seguimiento,
valoración y difusión; promoviendo formas alternativas y abiertas de superación
profesional que eleven la cultura del maestro, y creando los espacios
necesarios en los medios de comunicación masiva para impulsar la toma de conciencia
de los padres de familia y del público en general sobre los aspectos básicos de
la educación de la niñez y la juventud.
Al plantear esta propuesta al gobierno de la
República y a la sociedad en general, el SNTE invita a cada uno de estos
sectores a comprometerse, en la medida y grado que le corresponda asumir, con
la transformación de nuestra educación pública:
-
Al Gobierno de
la República, a cumplir el ofrecimiento del Dr. Ernesto Zedillo Ponce de León
de incorporar las propuestas del SNTE en su plan de gobierno y establecer las
condiciones necesarias de continuidad estructural para lograrlos.
-
A los Padres de
Familia, a informarse claramente sobre las posibilidades, los derechos y las obligaciones
de participación y apoyo a la educación de sus hijos y a las escuelas de su
comunidad, y a pugnar por que los medios de comunicación asuman su
responsabilidad en la educación nacional.
-
A las iglesias,
a dialogar sobre los principios individuales y sociales que debe impulsar la
educación pública y a cumplir con los valores nacionales que marca la
constitución.
-
Al Sector
Productivo del País, a asumir su responsabilidad en la capacitación de la
fuerza de trabajo; apoyar al sistema educativo mediante estrategias de
vinculación que permitan a los maestros y a los alumnos un conocimiento más
certero y cercano del mundo del trabajo; a participar directamente en el
incremento de los recursos necesarios para una educación entendida como
inversión social y económica prioritaria del país. Todo lo anterior, en el
marco y estricto apego a lo que se señala en los artículos Tercero y 123
Constitucionales y sus respectivas reglamentaciones.
-
A los
investigadores y profesores de las instituciones de educación superior, a
desarrollar el conocimiento necesario para legitimar e incorporar nuestra
pluralidad regional, cultural, étnica y sociolingüística en el sistema
educativo nacional; a aportar sus conocimientos al desarrollo de mejores planes
y programas de estudios, a la diversificación de materiales de ensenanza y
estrategias didáctícas, a la evaluación del sistema educativo y de sus formas
de organización y gestión y, a compartir con los maestros de educación básica
las oportunidades de, formación profesional.
-
A los medios de
comunicación masiva, a aceptar plenamente las responsabilidades que tienen en
la educación general de la población; a incrementar su participación en la
programación que atienda los diversos aspectos que se señalan en las
propuestas: la importancia de una atención pedagógica a la primera infancia; el
desarrollo de múltiples y diversos programas de apoyo a los contenidos
curriculares de los distintos niveles y a la práctica cotidiana de los
maestros, en particular, los trabajadores en las zonas más desprovistas
culturalmente; y, a propiciar el desarrollo de los programas a la orientación
vocacional de la juventud. Deberán sujetarse a los principios y sentido del
Artículo Tercero Constitucional.
PRIMERA
PARTE
LA CALIDAD DE LA
EDUCACION PUBLICA
1. LOS FINES Y
OBJETIVOS DE LA EDUCACION EN LOS ALBORES DEL NUEVO MILENIO
Consideraciones
previas
En el Artículo Tercero Constitucional se establece
que Ia educación que imparta el Estado tenderá a desarrollar armónicarnente todas
las facultades deL ser humano, y en él fomentará a la vez el amor a la Patria y
la conciencia de la solidaridad internacional, en la independencia y en la
justicia"; con base en estos principios se busca asegurar la formación de
ciudadanos críticos, reflexivos y nacionalistas, capaces de transformar su
realidad y de impulsar el desarrollo económico y social.
Como queda definida en el segundo párrafo del
Artículo Segundo de la Ley General de Educación, es un proceso constructivo y
permanente, "que contribuye al desarrollo del individuo y a la
transformación de la sociedad", poniendo especial énfasis en la formación
del hombre con un sentido de solidaridad social.
En México, la Constitución de 1917 estableció tres
valores fundamentales que han orientado la acción educativa: la soberanía
nacional, la justicia y la democracia. Esos valores han adquirido nuevos
significados en la medida que nuestra sociedad se transforma.
El concepto de soberanía nacional, que se expresa
como defensa de la independencia y el derecho a la autodeterminación de los
pueblos, debe fortalecer y preservar su esencia, en el contexto de una economía
globalizada, de la nueva posición de México con el Tratado de Libre Comercio y
su incorporación a la OCDE, por un lado, y del reconocimiento y respeto a las
diferencias culturales, lingüísticas, étnicas y regionales en el país, por el o
tro.
El concepto de justicia social, que forma parte de
nuestra herencia revolucionaria, se ha intentado expresar en la Ley General de
Educación al legislar acerca de la equidad, sin que quede claro que el concepto
abarca todo el significado y contenido del anterior.
La democracia, como aspiración máxima de nuestra
vida republicana, se combina y refuerza actualmente con la búsqueda de nuevas
prácticas democráticas en todos los ámbitos de la vida cotidiana; pero estas
prácticas no tienen su correlato en la vida de la escuela.
Los tres principios rectores de la educación pública
‑laica, gratuita y obligatoria‑ están alcanzando en los hechos y en
las leyes nuevas exigencias, por un lado, y nuevas formas de implementación,
por el otro. El sentido de la educación pública debe incorporar ahora las
nuevas responsabilidades de los gobiernos federal, estatales y municipales y
nuevas formas de participación social. El sentido de la educación laica
reafirma la importancia del carácter científico de la educación y la lucha
contra los prejuicios y los fanatismos. En el momento actual, la preocupación
al respecto no se refiere sólo a la disputa sobre la educación religiosa que
impartan las escuelas privadas, sino también a la resistencia de ciertos grupos
religiosos a aceptar la normatividad nacional sobre los símbolos patrios y al
cumplimiento estricto de los preceptos del Artículo Tercero.
La ley determina que los ciclos de primaria y
secundarla tienen un carácter obligatorio para todos los mexicanos; también establece
el principio de equidad en el acceso y la permanencia de los educandos dentro
del sistema y se pronuncia por la calidad de todo el proceso educativo. Sin
embargo, en los hechos no se ha cumplido la aspiración de que cada mexicano
alcance seis años de primaria, ni se ha resuelto el problema del analfabetismo.
Cumplir con esa responsabilidad implica reconocer que los recursos hasta ahora
asignados a la educación han sido insuficientes.
En cuanto a la educación preescolar y la educación
media superior y superior, ‑especialmente la educación normal‑, los
cambios legales dejan ambigüedades y vacíos respecto de los compromisos del
Estado para asegurar una educación gratuita, laica, nacional y democrática.
Esta ambigüedad es especialmente grave respecto de la educación preescolar,
puesto que esta última constituye parte fundamental de la educación básica y es
factor clave para el desarrollo de los individuos.
La gratuidad integral de la educación pública
comprende una serie de renglones y rubros; la investigación educativa ha demostrado
que los grupos socioeconómicos de menores ingresos han tenido que aportar
proporcionalmente una mayor parte de sus ingresos para asegurar la educación de
sus hijos. El imperativo de ofrecer una educación pública de calidad hace
necesario replantear los alcances de la gratuidad con el propósito de otorgarle
un sentido integral que garantice los elementos necesarios para lograr un servicio
educativo de calidad.
Es evidente que todos estos significados requieren
ser analizados y discutidos cuidadosamente, a fin de que se precisen sus
contenidos, alcances, implicaciones y formas de llevarlos a la práctica, para que
puedan ser creados y recreados en las comunidades escolares de todo el país.
Los cambios legales y reales derivados del Acuerdo
Nacional para la Modernización de la Educación Básica, la Ley‑ General de
Educación y los cambios al Artículo Tercero Constitucional son muchos y hasta
cierto punto dispersos. No se ha consolidado el marco necesario para derivar
consensualmente el conjunto ordenado y articulado de finalidades
socioeducativas y metas programáticas que debe cumplir nuestra educación
nacional en los albores del siglo XXI, ni los principios educativos y pedagógicos
que las conduzcan en la práctica.
Los objetivos y fines de la educación requieren de
bases firmes para construir consensos sociales que impulsen la labor educativa
a partir de una conciencia más clara y definida sobre su importancia para el
desarrollo del individuo, la familia y la colectividad. De esta manera es como
se construye una ética de la responsabilidad basada en los principios rectores
de la educación.
PROPUESTAS
ESTABLECER UN DIALOGO PERMANENTE ENTRE EL MAGISTERIO
NACIONAL Y TODOS LOS SECTORES DEL ESTADO Y LA SOCIEDAD PARA DEFINIR CON MAYOR
PRECISION LOS VALORES, OBJETIVOS Y FINES DEL SISTEMA EDUCATIVO NACIONAL Y LOS
MEDIOS NECESARIOS PARA SU REALIZACION, ANTE LOS CAMBIOS QUE AFECTAN EL
DESARROLLO DEL PAIS.
1.
Defender los
valores y principios que establece el Artículo 30 Constitucional: una educación
pública nacional de carácter integral, laica, gratuita, obligatoria,
democrática y de calidad, y crear las condiciones para su cabal cumplimiento.
a)
Evaluar los
cambios al Artículo Tercero Constitucional y a la Ley General de Educación para
garantizar el respeto y cumplimiento de los principios y valores que
históricamente han sustentado la educación nacional.
b)
Revisar el
texto Constitucional para asegurar que establezca la prioridad de la educación
preescolar, la media superior, la superior y la normal, así como las
obligaciones del Estado y la sociedad con estos niveles educativos.
c)
Instrumentar
mecanismos adecuados y crear las condiciones propicias para que los padres de
familia y tutores cumplan con la obligación constitucional de enviar a sus
hijos o pupilos a la escuela.
d)
Garantizar el
cumplimiento de la obligatoriedad del Estado en la satisfacción a la demanda
por educación primaria y secundaria.
e)
Otorgar a la
gratuidad un sentido integral que Incluya los elementos que aseguren una
educación pública de calidad y las condiciones adecuadas y suficientes para el
desempeño de un trabajo docente profesional en el que todos los niños estén en
condiciones de enfrentar con éxito las tareas del aprendizaje escolar.
f)
Propiciar que
la escuela se convierta en un espacio ejemplar donde priven las prácticas de
democracia, tolerancia, justicia, solidaridad, crítica y reflexión.
g)
Estimular la
creatividad y la capacidad de innovación en las escuelas, a fin de que los
maestros aporten elementos para la construcción de los modelos pedagógicos que
impulsen la formación y el cumplimiento en la práctica cotidiana de los valores
fundamentales de la educación pública.
2.
Fortalecer la
educación y la escuela pública, mediante políticas que articulen amplios
consensos sociales en favor del desarrollo del sector educativ.o, que sean
eficaces y se sujeten de manera estricta a los valores y principios de la
educación establecidos en el Artículo Tercero Constitucional.
a)
Dar continuidad
a los proyectos que efectivamente contribuyan al logro de los objetivos y fines
de la educación pública, más allá de los cambios sexenales, para establecer una
política de Estado en materia educativa, por medio de una adecuada legislación
que garantice su permanencia y aplicación.
b)
Sustentar las
innovaciones educativas en estudios formales y bien fundamentados que aseguren
su viabilidad y pertinencia.
c)
Asegurar marcos
legales congruentes y políticas coordinadas entre los ámbitos Federal, estatal
y municipal.
d)
Generar un
equilibrio justo y equitativo en la asignación de recursos a todos los tipos,
niveles y modalidades educativos, dando prioridad a los sectores y regiones que
presenten mayor rezago.
3.
Profundizar en
el análisis del significado, los alcances e implicaciones que adquieren los
valores y principios de la educación en el nuevo contexto nacional e
internacional:
a)
Establecer una
sólida formación ciudadana en la escuela, propiciando en los educandos un
profundo conocimiento de las cualidades y características reales de nuestra
vida republicana, con el objeto de despertar en ellos una actitud crítica y participativa,
comprometida con su perfeccionamiento.
b)
Reforzar el
conocimiento y el amor a México, el respeto a los símbolos patrios y el orgullo
por nuestras culturas.
c)
Replantear el
concepto de nación a partir de la aceptación plena de su carácter pluriétnico y
pluricultural, de la creciente interdependencia y globalidad de las economías
nacionales.
d)
Promover en los
educandos la formación de una cultura humanística, científica y tecnológica
abierta al cambio.
e)
Hacer del
trabajo uno de los ejes de formación de los educandos, creando un fuerte
sentido de responsabilidad para que los derechos y obligaciones se asuman con
plenitud.
f)
Diseñar
estrategias educativas y formas de trabajo en la escuela que propicien
efectivamente la educación con base en los valores y principios que establecen
el Artículo Tercero Constitucional y la Ley General de Educación.
4.
Impulsar un
diálogo permanente entre el magisterio, la sociedad y el Estado, para:
a)
Precisar el
significado y los alcances que adquieren los grandes preceptos constitucionales
a la luz de los cambios actuales.
b)
Incorporar los
objetivos necesarios para que la educación nacional se convierta en el eje de
la transformación y desarrollo del país.
c)
Revisar
periódicamente que los planes y programas de estudios propicien el perfil
requerido del egresado de la educación básica, en función de las necesidades
del país y los retos del futuro.
2. LOS CAMBIOS EN LA
EDUCACION BASICA: PREESCOLAR, PRIMARIA Y SECUNDARIA
Consideraciones
previas
La idea de una nueva educación básica recibió la mayor
atención entre las principales medidas de la modernización educativa, al
incrementar la escolaridad constitucionalmente obligatoria a nueve años,
incorporando el nivel de secundaria a la educación que todo mexicano debe
alcanzar. Se transformaron los planes y programas de estudio de preescolar,
primaria y secundaria, y se publicaron nuevos libros de texto gratuitos para
primaria. Sin embargo, no se planteó una concepción articulada y sólida de la
función social, los fines y objetivos de una educación básica más prolongada,
con base en lo que se entiende por ella, sus contenidos y enfoques, a partir de
un perfil del hombre que se busca formar. Más bien, el conjunto de transformaciones,
la manera y los tiempos en que se han llevado a cabo dan como resultado
incongruencia y desarticulación entre el proyecto, los planes y programas de
cada nivel y entre los distintos niveles educativos.
Inicial y Preescolar
El papel del preescolar en esta nueva concepción
quedó con un alto grado de ambigüedad y la educación inicial prácticamente no
fue mencionada.
Las primeras experiencias y relaciones humanas
estructuran la personalidad del niño, constituyen una influencia decisiva en su
éxito escolar y en sus posibilidades de integrar aprendizajes futuros. Por
ello, el Estado debería adoptar distintas medidas para atender la educación que
requieren los niños desde los primeros años de su vida, pues muchas veces queda
reducida a una atención de tipo asistencial.
La educación preescolar constituye una medida
indispensable en cualquier sociedad. Demanda atención inmediata y a fondo por
parte del Estado, el magisterio y la sociedad; en todos, los casos exige
considerar la necesidad de integrar modelos de atención que conjunten el
carácter asistencial con el pedagógico, de manera que permitan atender las
necesidades educativas de la infancia en este nivel.
Dado el papel tan importante que el preescolar
desempeña en el desarrollo educativo posterior de los alumnos, ha sido una
reiterada demanda de los maestros el que se establezca la obligatoriedad de una
atención a este nivel hasta por tres grados. Conscientes, sin embargo, de las
dificultades reales de expansión y cobertura, en el corto plazo, que afectan a
los grupos más desprotegidos del país, no se puede establecer como prerrequisito
de la primaria. La escasa cobertura del nivel y la Importancia que adquiere
para la educación posterior han generado, por otra parte, segmentaciones
internas en los planteles entre los alumnos que sí cursaron la educación
preescolar y quienes no lo hicieron.
Por lo demás, las características de la demanda
social de educación preescolar se han modificado hasta hacer obsoletos la estructura
y el modelo de atención con que hoy se cuenta. La composición demográfica y
ocupacional de la sociedad actual hace que exista una gran diversidad de
necesidades de los diferentes grupos y sectores sociales ‑urbanos y
rurales‑, que demandan ser atendidas con modelos diferenciales. Un mismo
modelo de preescolar, se ha demostrado, resulta contraproducente para muchos
grupos socioeconómicos y culturales.
Las acciones de la modernización de la educación
básica que han impactado a este nivel han adolecido de serias dificultades, más
operativas que conceptuales, puesto que desde 1981 se intenta establecer un
programa de preescolar que centre la atención en el desarrollo integral del
niño: su inteligencia, creatividad y ludismo.
Los graves problemas del nivel preescolar involucran
aspectos de desconocimiento de su función social y pedagógica, que se expresan
en la escasa cobertura y la ambigüedad respecto de su obligatoriedad. La
obligación a la que se comprometió el Estado, de atender sólo a quien demande,
ha sido cubierta a partir de un crecimiento basado en jóvenes egresados de
secundarla o bachillerato, en las "madres jardineras" o en auxiliares
de educadoras, para los que no hay las oportunidades adecuadas, y a veces ni
siquiera las mínimas, de actualización, superación y derechos laborales.
Paradójicamente, los planes de estudio de las
licenciaturas en preescolar no han incorporado los conocimientos y las
actitudes necesarios para atender a los grupos de población que más lo
requieren. Con respecto a los planes y programas de preescolar, no se ha podido
avanzar en la actualización docente que permita generalizar estrategias de
enseñariza y materiales de apoyo congruentes con el programa vigente. Por
último, la articulación entre la educación preescolar y los primeros grados de
primaria no se cuestiona como tal.
Primaria
En el nivel de educación primaria se dieron tal vez
los cambios más importantes: se transformaron los planes y programas de
estudios y se cambiaron la mayoría de los libros de texto gratuitos mediante
diversos procedimientos, marcados todos por una premura de tiempos, que resultó
por demás conflictiva.
La transformación del sentido y contenido de la
formación integral basica que prioriza la lecto‑escritura, las
matemáticas, las ciencias naturales, la geografía, la historia y el civismo
responde a las nuevas exigencias de nuestro tiempo. Pero las transformaciones
acordadas son claramente insuficientes. Por un lado, hay contenidos importantes
que se dejaron exclusivamente a la posibilidad de que los maestros los
incorporen orgánicamente entre sus funciones cotidianas, en particular la
formación para el trabajo; por otro, no se dio suficiente atención al resto de
los elementos de una estructura de cambio curricular eficaz: el análisis
efectivo de los tiempos de enseñanza, los cambios de estrategias didácticas, las
formas de evaluación del aprendizaje y en particular el logro del consenso
necesario entre los maestros, quienes recibieron apenas una actualización con
información mínima sobre los cambios.
Abordar la problemática educativa en este nivel
exige ‑-como en ningún otro-- no de medidas aisladas y descompasadas,
sino de planes integrales que prevean la manera de atender todos los aspectos:
planes, programas y contenidos; rezago, cobertura y eficiencia terminal;
deserción, ausentismo y reprobación; planeación, enfoques y materiales
didácticos; metodologías y formas de evaluación del proceso
enseñanza-aprendizaje; condiciones de trabajo para la enseñanza y el
aprendizaje; métodos de estudio y formación, actualización, capacitación y
superación profesional de los maestros, entre otros.
Para una verdadera transformación curricular es
necesario considerar la participación de equipos que conjuguen la experiencia
de diversos grupos vinculados con la tarea educativa; crear grupos
interdisciplinarios que incorporen maestros con probada experiencia pedagógica,
investigadores en el área educativa y especialistas en el campo del
conocimiento; al igual que expertos en diseño gráfico y comunicación de
textos. Aunque lo más necesario es prever la continuidad y plantear un programa
de seguimiento que evalúe las posibilidades del trabajo docente y el
aprendizaje de los alumnos, como aspecto fundamental de la conducción del
proceso educativo.
Una de las principales preocupaciones al evaluar los
cambios que ha sufrido la educación primaria es la falta de coherencia entre
planes, programas y materiales en el interior de cada grado y entre los
diferentes grados del nivel. Es indispensable buscar la coherencia entre los
tres niveles; en la distribución y dosificación de los contenidos; entre los
distintos materiales; entre las formas de trabajo y las de evaluación.
La calidad de la educación no significa lo mismo en
todas partes: la mejor educación que se imparta en un lado puede ser la menos
significativa y falta de pertinencia en otro. Esto hace necesario reforzar el
peso de los contenidos regionales y locales, con el fin de que el curriculum
escolar incorpore la diversidad social y cultural del país en la elaboración de
las propuestas y lineamentos pedagógicos.
La adquisición de los conocimientos y el manejo de
habilidades básicas es un proceso que lleva tiempos diferenciados entre los
educandos, dependiendo de muchos factores internos y externos del sistema, del
trabajo del docente y de los propios niños; es necesario procurar fórmulas que
respeten más el ritmo de desarrollo de cada individuo. Para ello, se requiere
poner al alcance del maestro, de los alumnos y de los padres de familia en sus
diferentes circunstancias, materiales y medios variados y diversos que les
permitan acceder a información actualizada y pertinente, para reforzar la tarea
educativa en el salón de clase y en el hogar. Pero también es indispensable
establecer los medios y mecanismos eficientes que permitan a los maestros contar
con oportunidades de actualizarse y superarse permanentemente.
También es necesario prever la responsabilidad que
en los resultados educativos tienen la eficiencia y eficacia de las actividades
de planeación, dirección, supervisión y evaluación en el desarrollo de las
funciones del aparato administrativo del sistema educativo. Éste último
requiere, como se señaló anteriormente, una nueva gestión pedagógica y
administrativa de las escuelas y del sistema, así como la evaluación permanente
del cumplimiento de las funciones de quienes tienen a su cargo de manera directa
o indirecta la calidad de la educación.
Secundaria.
De los tipos y niveles que componen el sistema
educativo nacional, el de secundarla presenta la mayor complejidad y profundidad,
pero también las mayores dificultades para resolver los variados problemas que
en él subsisten: de concepto, ubicación, definición, objetivos, integración
curricular, formación de docentes, laborales y profesionales.
A pesar de las acciones de política educativa realizadas
durante el sexenio 1988‑1994 que impactaron a la educación secundaria,
los problemas no sólo no se han resuelto ni se ha entrado en vías de solución,
sino que se han magnificado, profundizado y han surgido otros nuevos.
Más adelante se analizan los graves problemas de
atención y de cobertura en el nivel, que se vuelven doblemente graves en virtud
del nuevo mandato constitucional de hacer obligatorio este ciclo, cuando no se
ha cubierto la obligatoriedad de la educación primaria. Interesa, aquí, analizar
la conformación interna de la secundaria en sus aspectos medulares.
Los nuevos planes y programas de estudio de la
educación secundaria no responden a las exigencias de la sociedad actual y
dejan sin resolver algunos de los problemas que existían anteriormente.
Plantean cambios de orientación y organización académica y de enfoques
didácticos, que no se compaginan con la selección de contenidos: están
saturados en relación con el tiempo disponible de trabajo; son poco viables
para ser apropiados por los estudiantes y poco pertinentes en términos de sentido
para la vida presente y futura de una persona no especialista; no tornan como
referente de peso el mundo del trabajo, y son débiles en cultura tecnológica,
educación sexual, educación física y artística, educación para los medios de
comunicación y computación. En las secundarias técnicas ha prevalecido una
fuerte ambigüedad respecto del destino de las horas asignadas a materias
tecnológicas.
Los planes conservan una estructura curricular
fragmentada en 11 materias para el primero y tercer grados y doce para el segundo,
que divide y, dificulta más de lo deseable el esfuerzo, la experiencia y el
trabajo de maestros y alumnos; además, no se resuelve la rigidez en términos de
respuesta a la diversidad de expectativas e intereses de los alumnos; por
contraparte, sólo se incluye una asignatura optativa en tercer grado, pero con
la intención de incorporar contenidos regionales, más que dar respuestas a la
diversidad de intereses de los adolescentes.
Las tasas de reprobación en secundaria son de las
más altas de todos los niveles, por lo que es necesario revisar la acción del
sistema escolar, en particular los criterios y formas de evaluación. Se han
sedimentado concepciones y prácticas de evaluación que se contraponen a un
proceso de enseñanza eficiente, en beneficio de una función de control más que
de apoyo al aprendizaje.
Estos problemas hacen necesaria una instancia que
los revise permanentemente y no sólo cuando se realizan cambios globales del
plan de estudios; además exigen una transformación de las concepciones y por lo
mismo una conformación plural: planeadores, maestros, investigadores en
educación, especialistas en contenidos, representantes de sectores diversos de
la sociedad.
Es necesario resolver las condiciones laborales tan
adversas del maestro; en especial, la contratación y asignación de horas frente
a grupo, la división de su tiempo y esfuerzo entre muchos grupos y alumnos, la
cantidad de estudiantes por grupo y la correspondencia entre formación
profesional y materias asignadas, pues con la eliminación de algunos talleres
se habilita a los maestros de actividades tecnológicas para la enseñanza de
alguna materia académica afín a sus intereses o expectativas de preparación
futura con el fin de conservar las horas de su nombramiento; lo mismo ocurre
con los profesores de las áreas de ciencias naturales y sociales, al suprimirse
las áreas e implantar las asignaturas. Entre estas condiciones deficientes
influyen también las carencias de recursos materiales y equipamiento de aulas,
bibliotecas, talleres y laboratorios y la precariedad y obsolescencia de los
mismos cuando existen.
Las características y naturaleza de la educación
secundaria en todas sus modalidades exigen revisar las condiciones de trabajo
con el fin de que los profesores cuenten con tiempo pagado para preparar
clases, revisar trabajos de alumnos; por otra parte, demandan disminuir el
número de grupos y alumnos por maestro, y asignar tiempo para trabajo académico
colegiado y formación docente.
Hay un bajo nivel de correspondencia entre la
formación profesional y la función docente, tanto para los que no tienen formación
pedagógica como para los egresados de las normales superiores. Se ha priorizado
la formación en contenidos disciplinarios más que en didácticas específicas de
los contenidos particulares con los que el maestro tendrá que trabajar.
Este problema se agrava si se toma en cuenta la
debilidad, insuficiencia y a veces inexistencia de cursos de actualización y programas
de superación profesional, porque los cambios curriculares no implican, de
manera automática, una transformación de los procesos escolares, sino que se
articulan con las tradiciones académicas del magisterio, que frecuentemente no
coinciden con las nuevas orientaciones curriculares.
La organización del curriculum y del trabajo de los
profesores no toma en consideración las condiciones económicas de los
estudiantes, que muchas veces deben de abandonar la escuela por la falta de
recursos para cumplir con las exigencias que les impone la acción, poco
coordinada, del elevado número de profesores con los que tiene que tratar y las
condiciones que cada uno impone: útiles escolares, libros, tareas, sin contar
con el costo en lo que se refiere a uniformes y transporte.
Es necesario impulsar la investigación educativa
sobre este nivel para apoyar el proceso y unificar las distintas modalidades
del sistema: generales, técnicas, telesecundarias y para trabajadores, para
evitar la segmentación existente.
La nueva educación básica requiere fundamentalmente
de una atención calificada en el diseño y sentido integral de cada nivel, en la
articulación e integración de los ciclos y grados que ahora la componen, y en
la continuidad necesaria para el desarrollo de los procesos que conduzcan a esa
integración y articulación. Lo anterior se asegura en la medida en que las
transformaciones se fundamenten en resultados de investigación o en programas
de experimentación antes de ser aplicadas, y se realicen con la amplia participación
y consenso entre los maestros.
PROPUESTAS
DEFINIR Y CONSTRUIR UNA NUEVA EDUCACION BASICA
INTEGRADA ARTICULANDO LOS NIVELES QUE LA COMPONEN EN SUS DIMENSIONES
ORGANIZATIVA, CURRICULAR, PEDAGOGICA Y DIDACTICA CON BASE EN LOS RESULTADOS DE
LA INVESTIGACION, A LA EXPERIMENTACION PREVIA Y A LA PARTICIPACION Y CONSENSO
DE MAESTROS Y SOCIEDAD.
1. Establecer instancias y mecanismos, con el apoyo
de centros calificados de investigación, para revisar y evaluar de manera
permanente los planes, programas y materiales educativos de los distintos
niveles de la educación básica, a partir de programas de experimentación,
seguimiento y evaluación, implementados por grupos multidisciplinarios,
incluyendo la participación de maestros de base.
2. Comprometer la responsabilidad del Estado en la
atención educativa y asistencial que requiere la población infantil de los cero
a los seis años, a través de:
a)
Impulsar y
difundir, con particular aprovechamiento de los medios de comunicación masiva,
el carácter formativo y preventivo que conlleva la atención a la primera
infancia.
b)
Elaborar y dar
a conocer ampliamente los modelos diferenciados de atención pedagógica y
asistencial, así como sus estrategias básicas de implementación e impulsar
proyectos comunitarios de educación inicial.
c)
Incrementar las
alternativas de atención a este grupo de edad, en particular a los hijos de las
madres trabajadoras.
d)
Reglamentar la
participación del sector privado en la educación inicial, especial y preescolar
y establecer mecanismos de supervisión.
3. Incluir en la Ley General de Educación a la
educación preescolar como obligatoria en tres grados, antes del ingreso a la
educación primaria, tomando en consideración las características de cada
estado.
a)
Reconocer y‑legitirnar
el nivel preescolar con base en sus objetivos pedagógicos y psicológicos y en
la función social que le corresponde cumplir. Integrar necesariamente el
carácter asistencia] con el pedagógico en su diseño y desarrollo.
b)
Tender a la
universalización de por lo menos un año de preescolar en el corto plazo, sin
exigirlo como prerrequisito de la primaria antes de asegurar la atención de
todos los niños; en el mediano plazo, incrementar las oportunidades para hacer
efectiva la obligatoriedad del nivel preescolar a tres grados.
c)
Ampliar la
cobertura a partir de las características socioculturales y las propias del
grupo de edad; prestar especial atención a los niños de madres trabajadoras.
Este servicio diferenciado y acorde a las características específicas,
permitiría resolver casos que ahora se remiten a educación especial.
d)
Evaluar la
potencialidad del modelo de jardines de niños de servicio mixto como una de las
modalidades que permitiría impulsar el crecimiento en el corto plazo.
e)
Garantizar la distribución
gratuita para todos los niños de materiales didácticos mínimos y de uso
cotidiano durante el proceso educativo que realiza este nivel.
4. Revisar el actual programa de preescolar, con el
fin de dar continuidad al enfoque psicológico y pedagógico que se ha venido
desarrollando desde el Programa de Educación Preescolar 81.
a)
Revisar los
criterios actuales de evaluación, que son contradictorios con la esencia del
programa.
b)
Dotar al
programa, de manera coordinada con el proyecto de integración a la educación
primaria, de todos los elementos curriculares que se requieren, en particular
la flexibilidad en la metodología de trabajo, con el fin de no violentar la
transición de los niños de un nivel a otro.
5. Asegurar la adecuada atención a todos los elementos
y procesos de transformación curricular en el ciclo de primaria.
a)
Desarrollar
metodologías centradas en el alumno y no sólo en los contenidos, de tal forma
que el alumno aprenda a aprender, a ser, a saber, a emprender y a hacer.
b)
Introducir en
los programas la enseñanza de la escritura script y cursiva.
c)
Reestructurar
los programas por unidades; revisar los contenidos de aprendizaje en las
diferentes asignaturas y darles congruencia con los períodos y estrategias de
evaluación, garantizando su distribución oportuna y dotación suficiente a cada
centro de trabajo.
d)
Revisar el
tiempo y las formas de enseñanza dedicadas a los contenidos de educación
física, artística, tecnológica y sexual. Incorporar, además, la enseñanza del
idioma inglés y computación a partir del sexto grado de primaria.
e)
Impulsar entre
los maestros la producción de materiales a través de la creación de talleres,
laboratorios, así como la realización de concursos, estableciendo los canales
necesarios de discusión y revisión de las propuestas y, en su caso, la difusión
de los mismos, otorgando estímulos económicos y profesionales a los autores.
f)
Asegurar que
los libros de texto gratuitos sean elaborados por un equipo interdisciplinario
de maestros con experiencia, investigadores educativos y especialistas en el
campo del conocimiento; y que cuenten con el tiempo, condiciones y medios
necesarios para su elaboración y experimentación, con base en programas de
producción y revisión de largo plazo.
g)
Definir un
inventario mínimo obligatorio de materiales didácticos y bibliográficos por
ciclo, grado y escuela, incluyendo . material deportivo y artístico. Crear un
banco de material didáctico y bibliográfico por centro de trabajo, con la
finalidad de apoyar la labor docente, instrumentando un programa permanente de
asignación y renovación continua de recursos materiales.
h)
Realizar el
diseño, seguimiento y evaluación de estrategias diferenciadas de atención al
alumno, que permitan resolver muchos de los casos que actualmente se canalizan
a educación especial.
i)
Incluir en los
libros de texto fichas de autoevaluación.
j)
Implementar
procesos de evaluación a través de los cuales la información obtenida sea
encauzada a realizar acciones de apoyo por parte de las escuelas y de las
autoridades educativas, que den cuenta no sólo de resultados escolares de carácter
estadístico sino de los procesos cualitativos, habilidades y aptitudes de los
educandos.
k)
Crear una
Comisión Mixta SEP/SNTE para evaluar, dar seguimiento y reformar en su caso,
los planes, programas y contenidos, a nivel nacional y estatal, y lograr una
efectiva continuidad entre los niveles de educación básica.
6. integrar de manera paulatina y equilibrada la
educación especial a la operación de las escuelas regulares, conservando elementos
de atención específica para los casos que lo ameriten y que por su naturaleza
no puedan delegarse.
a)
Revisar los
principios y criterios que definen a los sujetos de la educación especial,
según los niveles de la educación básica, asegurando su cumplimiento.
b)
Analizar la capacidad
de los equipos docentes y las condiciones de atención de los planteles
regulares, antes de instrumentar de manera obligatoria la incorporación de los
alumnos que merecen atención especial.
7. Revisar los contenidos del plan de estudios de secundaria,
su organización y distribución curriculares en grados y materias.
a)
Reformular la
organización de contenidos de aprendizaje en las diferentes asignaturas,
evitando la saturación de información y considerando los tiempos, horarios,
turnos, grados y modalidades.
b)
Buscar la
congruencia entre el nivel de maduración del estudiante, su edad, sus intereses
y los contenidos, con el fin de impulsar una mayor certidumbre en su concepción
del mundo y de la vida.
c)
Incorporar
contenidos poco enfatizados, tales como la importancia del trabajo, la cultura
tecnológica, la educación para la salud, la educación física, la educación
artística, con relevancia en la educación sexual, prevención de adicciones y la
educación para los medios de comunicación .
d)
Ampliar los espacios
curriculares en las asignaturas opcionales, favoreciendo los intereses de los
alumnos de acuerdo con su entorno social, geográfico y productivo.
e)
Diseñar la
educación secundaria como nivel educativo, de tal forma que esté articulada con
la educación primaria y sea consecuente con la media superior.
f)
Alentar la
especialización y la permanencia de los docentes en este nivel educativo, con
los estímulos salariales y profesionales adecuados.
g)
Establecer
criterios de igualdad presupuestal entre secundarias generales, técnicas,
telesecundarias y para trabajadores, dotándolas de los recursos humanos y
materiales indispensables antes del inicio del ciclo escolar.
h)
Resolver el
problema de la contratación por asignatura y horas frente a grupo, conforme a
un perfil profesional docente y una organización eficiente de las escuelas.
Transformar los criterios de contratación del profesorado de secundaria, con
miras a conformar equipos permanentes de docentes en cada plantel y a eliminar
la dispersión de la enseñanza.
i)
Reducir el
número de alumnos en los grupos escolares a 25, y reconocer el tiempo efectivo
de trabajo docente, tomando en cuenta lo realizado fuera del aula y la
institución.
8. Iniciar los estudios y experimentos necesarios
que conduzcan a la integración efectiva de los niveles y grados de la educación
básica, desde los aspectos clave (contenidos, relaciones curriculares de
secuencia y continuidad formas d e organización de la enseñanza del trabajo
pedagógico; criterios, mecanismos y momentos de la evaluación) hasta los
criterios para acreditar la nueva educación básica.
a)
Establecer
criterios de congruencia y continuidad entre planes, programas y libros de
texto de los niveles de educación preescolar, primaria y secundaria.
b)
Articular la
educación básica en forma clara y precisa desde el punto de vista de objetivos,
lineamientos metodológicos y contenidos.
c)
Diseñar bloques
integrados de preescolar y primero y segundo de primaria, así como de sexto de
primaria y primero de secundaria.
d)
Generar una
cultura de intercambio entre los maestros de todos los ciclos y niveles de la
nueva educación básica, favorecida en los procesos de actualización, para que
conozcan y compartan las particularidades y los objetivos de formación
propuestos.
e)
Generar
material didáctico que mantenga una línea de conducción desde preescolar hasta
secundaria, en temas de desarrollo humano: autoestima, juicios valorativos,
aprovechamiento del tiempo, etcétera.
f)
Impulsar en
todos los niveles y grados las estrategias y formas de enseñanza de los valores,
responsabilidades y derechos fundamentales del trabajo y de la formación
ciudadana, motivo por el cual los libros de texto gratuitos deben contener específicamente
estos temas.
9. Planificar las necesidades del nuevo modelo
curricular en lo que refiere a estrategias de enseñanza, otros recursos pedagógicos,
nuevas formas de gestión de las escuelas, mayor comunicación entre los
profesores, trabajo colegiado remunerado, y tiempo de preparación del trabajo
docente; planeación, preparación de recursos didácticos y evaluación de los
procesos de enseñanza y de aprendizaje.
a)
Realizar
cambios entre los planes, programas, textos y materiales de apoyo, estrategias
de enseñanza y formas de evaluación de manera integrada y completa, y
aplicarlos después de haber experimentado su factibilidad.
b)
Elaborar y
distribuir el libro del maestro por materia y grado que incluya recomendaciones
para el uso del libro de texto gratuito, material didáctico y metodología.
c)
Elaborar cuadernos
de trabajo para el alumno, por materia y grado, como complemento de los libros
de texto gratuito.
d)
Revalorizar y
redefinir la función de supervisión escolar hacia su sentido más técnico y
pedagógico.
e)
Reestructurar
las zonas de supervisión en áreas geoadministrativas que puedan ser
oportunamente atendidas.
10. Articular claramente y de manera inmediata los
contenidos de formación de los nuevos maestros, de actualización, capacitación
y superación profesional con los nuevos enfoques y contenidos de la educación
básica, conforme a los lineamientos señalados para la integración de esta
última.
11. Fortalecer la investigación educativa con los
suficientes apoyos económicos, materiales y humanos, que propicien la innovación
en cada entidad federativa y para todos los niveles, tipos y modalidades del
sistema.
a) Coordinar con los centros de investigación del
país el mejor conocimiento de cada uno de los factores arriba señalados y
lograr mayor vínculo entre los resultados de investigación y la práctica en las
escuelas por medio de políticas adecuadas de contrastación y difusión de la
investigación educativa.
3. LA VINCULACION DE
LA EDUCACION CON EL SECTOR PRODUCTIVO DEL PAIS
Consideraciones
previas
La formación integral del individuo y el desarrollo
armónico de todas sus facultades y capacidades es un principio clave de la
educación pública en todos los niveles, tipos y modalidades. Esta formación se
ha entendido como un delicado equilibrio entre la formación humanística y la
formación científica. A la vez, uno de los problemas más importantes de nuestra
época es la dificultad de incorporar a toda la población al trabajo productivo,
aunado al hecho de que la organización social y política de esta actividad
humana fundamental no ha sido capaz de derivar los satisfactores necesarios
para lograr un nivel de vida individual y familiar, digno y equitativo para
toda la población.
En los últimos veinte años, el papel del
conocimiento en el desarrollo de las actividades productivas ha llegado a ser
fundamental. La incorporación de tecnologías sumamente complejas ha sido
determinante en el sentido y desarrollo de los sistemas económicos. Se han
transformado los ritmos, los tiempos y los costos de la anterior forma masiva
de producción; se ha modificado la división técnica del trabajo y por ende el
nivel y grado de responsabilidad de cada trabajador sobre la producción, total.
Se tiende a reemplazar la producción en cadena por la actividad en equipos
interrelacionados, los que, para lograr la calidad necesaria, deben tomar
continuamente decisiones críticas sobre el proceso de trabajo. Se han
transformado también las materias primas en otras radicalmente diferentes,
debidos a la tecnología. Los nuevos materiales no sólo modifican los costos de
producción y revolucionan la economía; cambian la naturaleza de su resistencia
y de sus desechos, provocando con ello los grandes problemas ecológicos que
ahora enfrenta la humanidad.
Lo anterior modifica también las calificaciones
demandadas a los trabajadores, ya que las habilidades manuales y operacionales
exigidas en los puestos de trabajo estrictamente delimitados de las cadenas de
producción son reemplazadas por capacidades polivalentes y, en especial, por la
capacidad de resolver problemas, tomar decisiones y trabajar en equipo.
En la raíz de todo esto se encuentra una poderosa
cultura tecnológica, cada vez más alimentada por el desarrollo de las ciencias
exactas, las físicas y las sociales, pero que alcanza también vida propia y
tiene sus peculiares dinámicas de crecimiento; de ahí que se considera cada vez
más parte integral de la formación del individuo la cultura tecnológica, que
incide plenamente en la formación constructiva y crítica para el trabajo.
La tecnología invade ahora no sólo el campo de la
productividad, sino todas las instancias de la vida cotidiana y está en las entrañas
de la planeación, la administración, el desarrollo y el control de los procesos
sociales, políticos y culturales fundamentales . La informática y la telemática
han permitido que las comunicaciones rebasen todas las fronteras y que los
programas televisivos y de radio se inserten en la vida cotidiana aun entre los
sectores más marginados de la sociedad. Por ello, se hace necesario aceptar que
la tecnología está también en el corazón de la vida democrática de un país.
Aunque el uso de la tecnología no es exclusivo de
ciertas élites, sino que se generaliza cada vez más, sí lo es el dominio y
comprensión de sus dinámicas internas. Como elemento cultural, el verdadero
dominio de la tecnología está muy poco distribuido entre la población de países
como el nuestro; entre otras razones, porque no había sido objeto prioritario
de estudio, más que en ciertas modalidades de los niveles posteriores a la
educación básica.
Incorporar al sistema educativo la enseñanza de una
cultura tecnológica constituye ahora una necesidad fundamental. Podría decirse
que la tecnología es un nuevo elemento cultural a la altura de las ciencias y
de las humanidades como campo epistemológico. De ahí que es necesario
incorporar esta cultura desde el nivel básico del sistema, para lograr lo que
podría denominarse una alfabetización tecnológica necesaria para el trabajo, la
vida cotidiana y la vida democrática del país. Las decisiones que enfrentarán
los ciudadanos del siglo XXI deberán fundamentarse en un conocimiento de la
complejidad tecnológica, pero también política y social del desarrollo
nacional.
Ello se debe a que las decisiones tecnológicas no
son neutrales; aunque tienen determinantes técnicas que hacen aparecer ciertas
decisiones como si fueran naturales o las únicas posibles, implican siempre
alternativas cuyas consecuencias sociales, económicas, ecológicas y políticas a
corto y largo plazos son trascendentales. Se propone un esquema de desarrollo
derivado de ciertos avances tecnológicos como único, generalizado y
generalizable para todos los países. Lo cierto es que las estadísticas de todas
las naciones, y más de aquéllas como la nuestra, documentan ampliamente el
crecimiento de la pobreza del desempleo, la gran concentración de la riqueza y
el abuso indiscriminado del medio ambiente y de los recursos del planeta. Alrededor
del desarrollo tecnológico se da la discusión valoral y ética, individual y social,
más importante de nuestra época.
En los hechos existen otras formas de organización
del trabajo: artesanal, informal, de empresas pequeñas y micro que son las que
emplean a la mayor parte de la población económicamente activa del país. Pero
también en estos sectores aparecen como necesarios los elementos de la cultura
tecnológica, y se trata precisamente de los elementos, porque los desarrollos
aplicados en las grandes empresas de los países desarrollados, resultan
inalcanzables e inaplicables para estos sectores. Lo anterior refuerza aún más
la necesidad de impartir una sólida enseñanza tecnológica en la educación
básica obligatoria.
Uno de los principios clave de la creación y
desarrollo del subsistema de educación tecnológica de nuestro país ha sido el
de su vinculación con el sector productivo. La vinculación en estas
instituciones comprende desde la planeación de la localización geográfica de
los centros educativos hasta la inserción de los egresados en el mercado de
trabajo, ignorando la heterogeneidad de este último y la imposibilidad casi
estructural que tiene de planificar su demanda de recursos humanos. De acuerdo
con las concepciones dominantes en los años setentas, el sistema intentó en las
últimas décadas vincularse con el sector productivo sobre la base de responder
a las necesidades puntuales de ciertos sectores del mercado de trabajo: el
moderno y el gubernamental en particular.
La enseñanza de la tecnología requiere de
condiciones organizativas y curriculares propias, otras formas de organización
del trabajo pedagógico y aprovechamiento del tiempo, la conformación de nuevas
relaciones maestro‑alumno e incluso métodos diferentes de evaluación,
además de una amplia disponibilidad de artefactos. Las instituciones disponen -‑en
principio-‑ de ciertas espacios educativos y curriculares sumamente
novedosos desde el punto de vista pedagógico: los talleres y la producción
misma, que han sido muy difíciles de aprovechar con fines educativos.
En nuestro país, el subsistema de educación
tecnológica fue pionero en este tipo de enseñanza, y durante varias décadas ha
experimentado en carne propia las dificultades que entraña insertar una nueva
forma de conocimiento en los marcos tradicionales de la enseñanza escolar,
unidas a las dificultades igualmente grandes de innovar estilos de enseñanza,
cuando no hay todos los recursos necesarios, falta continuidad en las políticas
y no existe un seguimiento de las experiencias.
En los años recientes, el sistema de educación
tecnológica ha vivido un importante impulso de transformación centrado en la
redefinición de sus carreras, el cambio de sus planes y programas de estudio,
la recuperación y actualización de sus instalaciones y el diseño e
instrumentación de algunos programas de formación de sus profesores. Esta
última medida ha tenido menos impulso que las otras dos, a pesar de que resulta
fundamental para una efectiva transformación.
Según los diagnósticos derivados de las
investigaciones realizadas en nuestro país, los problemas de la educación
tecnológica pasan también por la necesidad de atender de manera integral la
capacidad profesional de cada una de sus instituciones y planteles, y resolver
las enormes dificultades encontradas para organizar el tiempo completo de su
profesorado, en algunos casos, o el tiempo muy limitado de sus profesores de
asignatura, en otros casos. Igualmente, destaca el desfase que se ha establecido
entre los equipamientos y planes de estudios con los que operan los planteles y
los avances de la tecnología.
La cultura tecnológica debe ser generalizada.
Resulta indispensable, por tanto, prever las necesidades de formación continua
de la fuerza de trabajo del país, independientemente del nivel de escolaridad
que haya alcanzado. El subsistema de educación tecnológica puede y debe jugar
un papel fundamental en esta gran tarea.
PROPUESTAS
INCORPORAR LA CULTURA TECNOLOGICA Y LA EDUCACION
PARA EL TRABAJO COMO PARTE DE LA FORMACION PARA EL TRABAJO COMO PARTE DE LA
FORMACION INTEGRAL EN TODOS LOS TIPOS, NIVELES Y MODALIDADES DEL SISTEMA EDUCATIVO
Y FORTALECER EL SISTEMA DE EDUCACION E INVESTIGACION TECNOLOGICAS
1. Defender el sentido público e integral de la
formación para el trabajo.
a)
Fomentar la
formación básica integral, sin supeditarla a las necesidades puntuales e inmediatas
de algunos sectores productivos del país.
b)
Tomar en cuenta
los distintos desafíos tecnológicos y productivos que enfrenta el país,
conforme al principio de equidad y enfocar de manera prioritaria la formación
tecnológica para el trabajo a la atención de las necesidades de la pequeña industria
y del sector rural.
c)
Responsabilizar
al sector productivo de la impartición y costos de aspectos concretos y
precisos de la formación laboral de la población y exigir el cumplimiento de
los compromisos de capacitación establecidos en el Artículo 123 Constitucional
y la Ley Federal del Trabajo.
d)
Impulsar una
mayor apertura de la educación básica en todos los niveles y grados, respecto
del conocimiento y la comprensión de las distintas instituciones y procesos sociales
orientados a la producción y distribución de bienes y servicios.
e)
Procurar que,
en cada plantel del sistema y sus zonas escolares, se den actividades de
vinculación con las fuerzas productivas locales, rescatando las lógicas,
racionalidades y dinámicas propias de los procesos productivos de bienes y
servicios y de sus diferentes formas de organización.
2. Reconocer a la escuelas como el espacio educativo
propio para impartir una formación integral para el trabajo.
a)
Incluir en los
planes y programas de estudios, la enseñanza de principios y de lógicas de la
tecnología, y la historia de casos concretos de desarrollos tecnológicos,
incluyendo el análisis de la responsabilidad humana por sus consecuencias económicas
y ecológicas negativas.
b)
Impulsar los valores
sociales del trabajo, así como los derechos y responsabilidades individuales y
empresariales en la productividad.
c)
Propiciar e
impulsar la formación necesaria para aprender a emprender, para la innovación
laboral, la toma de decisiones y el trabajo en equipo, la productividad y la
investigación para el desarrollo tecnológico.
d)
Diseñar y
aplicar modelos pedagógicos que satisfagan los lineamientos anteriores,
adecuados a los diferentes niveles y tipos del sistema escolar, tomando en
cuenta las características regionales.
3.Programar estrategias curriculares de formación
para el trabajo, a partir de la comprensión de las lógicas diferentes que rigen,
por un lado, la productividad y la organización social del trabajo y, por otro,
la preparación para el trabajo, como parte de la formación integral del ser
humano.
a)
Propiciar el
conocimiento de los procesos de trabajo conforme a la lógica en que se
desarrollan: organización social del trabajo, costos, consecución de materias
primas, producción, controles de calidad, transportación, eficiencia, comercialización,
publicidad, etcétera.
4. Fortalecer el papel del subsistema de educación e
investigación tecnológicas en el desarrollo equitativo y democrático del país
a)
Incrementar y
distribuir de manera equitativa la ubicación de los planteles, en particular de
los de tipo medio superior, de las distintas instituciones del sector.
Actualmente se concentran en ciertas zonas del país, al extremo de competir
entre sí por los egresados de secundaria, en detrimento de zonas que aún no
tienen este tipo de atención.
b)
Establecer los
planteles necesarios para un desarrollo regional equilibrado.
c)
Continuar y
fortalecer el proceso de revisión de las carreras ofrecidas por las
instituciones de educación tecnológica, encaminado a priorizar una formación
innovadora, polivalente, plural, flexible, no sujeta a las demandas
coyunturales o específicas de ciertos sectores productivos o zonas geográficas.
d)
Propiciar una
mayor vinculación entre los planteles de los distintos tipos y subsistemas de
educación tecnológica. Flexibilizar los límites respecto de las áreas o
carreras que pueden impartir en términos regionales y no sólo en términos de adscripción
institucional.
e)
Establecer en
cada entidad federativa departamentos de investigación tecnológica regional que
realicen estudios de factibilidad sobre los procesos anteriores.
5. Lograr una cobertura eficiente, equitativa y de
calidad para quienes soficitan su ingreso al subsistema de educación tecnológica.
a)
Revisar los criterios
de selección y admisión.
b)
Establecer
programas específicos de atención a los problemas de la deserción y de la
reprobación, que alcanzan en este subsistema las tasas más elevadas.
c)
Mejorar y
ampliar los esfuerzos de orientación vocacional con base en el aprovechamiento
de la investigación disponible sobre el tema.
6. Conformar una nueva manera de vinculación con el
desarrollo económico de¡ país, con base en los principios de formación integral
y básica para el trabajo, correspondientes a los tipos medio superior y
superior del subsistema de educación tecnológica.
a)
Revisar los
criterios y sobre todo los procedimientos de planeación de carreras, con base
en perspectivas y estudios que permitan identificar rasgos de formación de
habilidades necesarias para la dinámica prevista en el futuro mercado laboral:
el cambio y la creatividad continuos.
b)
Establecer un
sistema de evaluación y experimentación de los planes y programas de estudios,
con el propósito de analizar su factibilidad y eficacia.
c)
Prestar especial
atención a las exigencias propias de las estructuras curriculares y las
estrategias didácticas específicas de la formación para el trabajo: la
actividad pedagógica en el taller, la exigencia de recursos, en particular para
mantenimiento y las posibilidades concretas de las producciones escolares que
se pueden desarrollar, con fines educativos, en las instituciones.
d)
Impulsar
estrategias didácticas especialmente probadas para formar a los estudiantes en
el conocimiento global del proceso de producción: fortalecer la factibilidad
del cooperativismo escolar a la luz de la investigación educativa; impulsar proyectos
productivos, de jóvenes empresarios, etcétera.
e)
Reforzar en
todas las instituciones del subsistema la enseñanza del inglés y la práctica de
la computación.
f)
Incorporar en
la formación para el trabajo productivo las destrezas sociales y humanísticas
que forman la base de una amplia gama de servicios que demandan los diferentes
sectores de la actividad económica.
7. Compartir plenamente, entre sistema educativo y
sector empresarial, la iniciativa, la responsabilidad y los beneficios de la
vinculación, apegándose al sentido y términos de los artículos Tercero y 123
Constitucionales.
a)
Buscar nuevas
formas de hacer efectivos los convenios para la apertura de espacios y tiempos
formativos en las empresas: prácticas profesionales, estadías, intercambio de
personal, etcétera.
b)
Innovar las
formas de vinculación, dados los limites y capacidades de las empresas, frente
al tamaño de la matrícula y mediante actividades que respeten las lógicas y los
tiempos de ambos sectores.
8. Fortalecer la capacidad institucional de las
escuelas del subsistema de educación tecnológica para desarrollar las distintas
funciones que les corresponden, como son docencia, investigación, vinculación
con el sector productivo Y. en ocasiones, producción directa.
a)
Otorgar a las
escuelas del subsistema de educación tecnológica el grado de autonomía que
requieren para su gestión interna y su vinculación con el sector productivo
local y nacional. Hacer de cada una de ellas un centro de excelencia y de innovación
local y regional.
b)
Reforzar los
cuerpos colegiados de los planteles, para hacer más eficaz la dotación de
materiales y equipos.
c)
Conformar la
estructura administrativa de estos planteles con personal calificado y
sensible a los aspectos académicos y docentes.
d)
Reforzar las
funciones del profesorado de tiempo completo, con base en un adecuado manejo
de la vinculación con el sector productivo y de los ingresos que se desprenden
de ella.
e)
Impulsar la
investigación tecnológica de punta y la científica de alto nivel.
f)
Asumir, como
parte de las funciones de las instituciones tecnológicas, la educación
permanente de la población trabajadora, como apoyo para el desarrollo del país
y como una forma de recibir ingresos propios.
g)
Revisar el
reglamento de ingresos propios de los planteles tecnológicos, hasta lograr una
adecuada y eficiente distribución de los beneficios.
9. Programar las formas y tiempos de actualización
de todo el profesorado de cada plantel de educación tecnológica, como parte del
proyecto de su propio desarrollo, para dar especial atención a la formación de
los profesores de asignatura, la preparación integral de las didácticas propias
de la enseñanza de la tecnología y el desarrollo de todo tipo de prácticas
formativas entre profesores del subsistema y de otras instituciones del país y
del extranjero.
10. Corresponsabilizar al sector productivo del
financiamiento de las escuelas tecnológicas, mediante distintos tipos de mecanismos,
asegurando la independencia de las escuelas para desarrollar su función con
sentido público y gratuito.
4. LA EQUIDAD:
CONDICION PARA UNA EDUCACION PUBLICA DE CALIDAD
Consideraciones
previas
Uno de los mayores aciertos de la Ley General de
Educación es haber incluido un capítulo completo sobre la equidad educativa en
el que se señala: 'Tas autoridades educativas tomarán medidas tendientes a
establecer condiciones que permitan el ejercicio pleno del derecho a la
educación de cada individuo, una mayor equidad educativa, así como el logro de
la efectiva igualdad en oportunidades de acceso y permanencia en los servicios
educativos. Estas medidas estarán dirigidas de manera prioritaria a los grupos
y regiones con mayor rezago educativo o que enfrenten condiciones económicas y
sociales de desventaja."
El desarrollo nacional exige que toda la población
comparta una formación escolar de calidad. El logro de la equidad depende de la
calidad con que se dé el servicio y la forma como se distribuya, evitando la
existencia de escuelas de primera o de segunda.
La desigualdad en las oportunidades de escolaridad y
en los resultados alcanzados por los distintos grupos de población ha
caracterizado el crecimiento de nuestro sistema educativo. No es necesario
reiterar una vez más los datos sobre demanda insatisfecha en los distintos
niveles, las tasas de deserción y de reprobación que se repiten en todos los
diagnósticos, concentradas en las zonas de mayor pobreza del país, y que
muestran, si acaso, ligeras mejorías a lo largo de los años. El resultado global
es que se mantiene un nivel de escolaridad promedio inferior al sexto grado de
primaria.
La desigualdad educativa ha sido explicada casi
siempre como resultado de las desigualdades socioeconómicas del país; sin
embargo, ahora se reconoce que no sólo son las condiciones de pobreza las que
provocan el fracaso escolar, sino que también la escuela tiene una alta cuota
de participación.
Las investigaciones demuestran que la oferta escolar
para los grupos marginados resulta demasiado pobre. La situación engloba
escuelas unitarias o de organización incompleta, a cargo de uno o dos maestros
que difícilmente pueden dividirse de manera eficiente la totalidad de las
cargas docentes; profesores recién egresados y, las más de las veces, jóvenes
egresados de secundaria que son habilitados apresuradamente como docentes, sin
la experiencia o la capacidad profesional para encontrar las soluciones
concretas que requieren los antecedentes y las condiciones socioculturales con
los que sus alumnos se enfrentan a la enseñanza escolar.
Los mismos modelos urbanos de curriculum aplicados a
todo el país, derivan en un empobrecimiento generalizado de los contenidos y en
escasa relevancia para el aprendizaje cotidiano. La mayoría de las escuelas
dispone de pocos materiales educativos y de mala calidad; incluso los libros de
texto gratuitos llegan más tarde a estas escuelas y en peores situaciones.
En las zonas rurales y urbano marginales, las
condiciones de trabajo de los maestros, son deplorables, tanto cuando viven en
las comunidades, como cuando tienen que trasladarse diariamente a sus sitios de
trabajo; los estímulos existentes no consideran estas realidades, por lo que no
es extraño que las ausencias de los maestros sean frecuentes ‑ello
provoca que el tiempo real dedicado a la enseñanza, comparativamente, sea muy
poco y la rotación de docentes en un mismo año escolar resulta demasiado
elevada, incluyendo periodos más o menos largos en los que no se han cubierto
las ausencias o reemplazos‑; además, la supervisión, la asesoría técnica,
las oportunidades de capacitación, actualización y superación profesionales son
prácticamente inexistentes. Por último, y más grave, se ha demostrado que las
aportaciones que los padres de familia deben hacer para la operación mínima de
las escuelas públicas en estas zonas son proporcionalmente superiores a las de
los padres de zonas más privilegiadas.
En estas mismas zonas los alumnos carecen de los
apoyos familiares y comunitarios necesarios para garantizar una trayectoria
escolar exitosa. Proceden de familias cuyos niveles de escolaridad son bajos o
inexistentes, con requerimientos de trabajo infantil bastante fuertes, sobre
todo durante determinadas épocas del año. En muchos casos, tales problemas se
encuentran agravados por situaciones de desnutrición o salud precaria que
impactan sobre la asiduidad escolar y sobre las capacidades de aprendizaje. Las
comunidades que rodean a las escuelas en estas regiones carecen de información
y del nivel de organización necesarios para exigir mejores condiciones a las
autoridades educativas. Lo importante es que se ha demostrado que la escuela
pueden enfrentar y superar esa aparente predestinación de fracaso, en la medida
en que ofrezca los recursos necesarios y, sobre todo, los métodos de
organización pedagógica de los contenidos, estrategias de enseñanza, formas de
funcionamiento cotidiano, horarios y calendarios de la atención escolar
pertinentes para esa población. En este aspecto, no es posible referirse sólo a
los programas compensatorios educativos, sino a la necesidad de combatir la
inequidad con la aplicación de políticas públicas que incidan directamente en
el desempeño educativo, como son las correspondientes a la integración familiar,
alimentación, vivienda y salud.
Deberíamos reconocer, entonces, que no se puede
enfrentar el problema de la desigualdad con un poco más de lo mismo, sino que
resulta fundamental revertir las prioridades en la asignación de recursos con
miras a lograr la mejor atención a los grupos que más lo requieren.
Las deficiencias del sistema escolar no sólo se
localizan en las zonas más desfavorecidas. Las estadísticas de ingreso a la secundaria
y de reprobación en el nivel, indican que seguramente el contenido curricular
ha perdido significado para los jóvenes y que las formas de organización de la
enseñanza y los criterios de evaluación están propiciando el fracaso. De ahí
que asegurar la equidad y la calidad refiere también a una necesaria revisión
de los modelos predominantes en la organización de la enseñanza,
independientemente de las condiciones socioeconómicas de la población.
Entre los planteamientos que procuran la equidad en
la educación básica, no parece haberse previsto las múltiples y diversas
necesidades educativas de los adultos; más aún, las de ese creciente número de
muy jóvenes adultos que quedará rezagado de la educación básica obligatoria,
mientras no se generalice la cobertura universal de la secundaria. La
alfabetización y la educación básica permanente de adultos requieren
transformarse radicalmente para que los programas sean proyectos de desarrollo
personal y comunitario, formulados a partir de las necesidades, intereses y
experiencias de la población a que está dirigida; en particular sus necesidades
de formación para una mejor inserción laboral. Es necesario un planteamiento
integral de educación permanente para adultos, diversificada en función de los
diferentes antecedentes escolares que ha logrado este segmento de la población,
y sobre todo, derivado de una reflexión acerca del papel que al adulto le
corresponde desempeñar como padre de familia, corresponsable en la tarea
educativa de las nuevas generaciones.
PROPUESTAS
DAR PRIORIDAD A LAS POLITICAS REDISTRIBUITIVAS Y
COMPENSATORIAS PARA GARANTIZAR LA COBERTURA UNIVERSAL DE LA EDUCACION BASICA
CON EQUIDAD Y CALIDAD, ESTABLECIENDO DIFERENTES TIPOS Y MODALIDADES DE ATENCION
ESCOLAR, MODELOS FLEXIBLES DE ORGANIZACIÓN CURRICULAR Y PEDAGOGICA, ASI COMO
PROGRAMAS DE ASISTENCIA Y DESARROLLO SOCIAL.
1.
Elaborar
diagnósticos estatales y municipales sobre el nivel de equidad en la prestación
del servicio educativo e incluir:
a)
Los resultados
escolares: atención a la demanda, ausentismo, deserción, reprobación.
b)
El análisis de
los factores de la oferta escolar anteriormente descritos que los estén
determinando.
c)
La difusión de
estos resultados entre los sectores especialmente interesados, en particular el
magisterio.
2.
Replantear los
criterios para el análisis de la existencia y localización geográfica de
oportunidades de escolaridad en los distintos niveles de la educación básica.
3.
Dar prioridad a
la educación preescolar en las zonas rurales y urbanas marginadas, en el corto
plazo, como una de las medidas más propicias para incrementar la permanencia y
la calidad del desempeÑo en el sistema educativo y como medida para alcanzar la
equidad.
4.
Pugnar por la
satisfacción total de la demanda real de secundaria en el corto plazo.
a)
Establecer nuevas
escuelas secundarias de todos sus tipos, según la demanda y las condiciones
socioeconómicas de las diferentes regiones del país, proporcionándoles los
apoyos necesarios tanto para el trabajo de los docentes como para la calidad de
la programación y de los materiales que reciban los alumnos.
b)
Establecer
escuelas ‑albergue de circuito, tomando en cuenta la distancia y la
situación económica y geográfica.
5.
Evaluar la
eficiencia y la equidad con la que han operado los programas educativos
diseñados con fines remediales o compensatorios para las poblaciones más
desfavorecidas y en su caso ajustarlos o replantearlos.
6.
Impulsar el
diseño, desarrollo y evaluación de modelos flexibles de organización
pedagógica, curricular e institucional, no sólo como programas compensatorios o
supletorios, sino como medidas que se puedan incorporar a las instancias regulares,
y prevenir el fracaso.
a)
Adaptar el
calendario y los horarios a las necesidades locales.
b)
Desarrollar
proyectos y apoyos didácticos, como los guiones y equipos de audioprimaria,
para la atención de grupos multigrado.
c)
Revisar los
criterios de evaluación del aprendizaje aplicados, en particular en el primer
grado de educación primaria y en toda la secundaria.
d)
Establecer
centros de recuperación y prevención de la reprobación distribuidos
estratégicamente, con programas pedagógicos encaminados a superar rezagos en el
aprovechamiento escolar.
e)
Dar seguimiento
y evaluar los proyectos e informar públicamente sobre sus resultados
7.
Fortalecer
profesionalmente las escuelas de las zonas rurales y urbano marginales.
a)
Diseñar
estrategias imaginativas e innovadoras de asignación y promoción para atraer a
maestros con mayor experiencia, capacidad y compromiso a las escuelas de zonas
marginadas.
b)
Prestar una
atención administrativa eficiente y cercana a estos docentes.
c)
Elevar las
condiciones materiales de vida de los profesores en las localidades por medio
de estímulos como vivienda, despensas, transporte, etcétera.
d)
Propiciar los
contactos y la intercomunicación entre los maestros que trabajan en estas
zonas, con el fin de comparar sus experiencias y difundir las exitosas.
e)
Otorgar
estímulos profesionales especiales para compensar la permanencia de los
maestros en las escuelas, por lo menos durante dos años, y asegurar su asistencia
cotidiana.
f)
Otorgar doble
plaza a los maestros que laboran en escuelas unitarias, bidocentes o
tridocentes, pero que una plaza pertenezca a la escuela.
g)
Establecer
medidas eficientes y prioritarias para la entrega equitativa, puntual y
eficiente de los recursos y materiales de trabajo cotidiano en las zonas
rurales y urbano marginales. Destinar un presupuesto específico para el
traslado de materiales a las escuelas del medio rural.
h)
Entregar a
todos los maestros del país los materiales antes del inicio de labores.
8.
Diseñar y
aplicar estrategias imaginativas e innovadoras de supervisión y apoyo oportuno
a los docentes de zonas marginadas.
a)
Replantear las
estructuras y la composición de las instancias de supervisión, asesoría y
apoyo.
b)
Replantear la organización
de la periodicidad y regularidad de los apoyos.
c)
Establecer
relaciones eficientes con centros de investigación para el diseño y
experimentación de materiales didácticos y estrategias de enseñanza que
alimenten a su vez a las instancias de supervisión, asesoría y apoyo.
9.
Atender las
necesidades de educación especial de las zonas rurales y urbano marginales.
a)
Planificar el
establecimiento d centros de educación especial integrados por trabajadores
sociales terapistas del lenguaje, psicólogos médicos escolares, maestros
especialistas asesores técnico pedagógicos en zonas estratégicas para ampliar
la capacidad de atención a los alumnos de escuelas rurales y urbano marginales.
b)
Establecer una
normatividad que permita regular con claridad las interacciones entre educación
especial y los distintos niveles de la educación básica, con mayor atención a
los alumnos de las zonas más desfavorecidas.
10.
Establecer
todas las medidas asistenciales y escolares que sean necesarias para la
población de estos sectores como:
a)
Becas de
alimentación, transporte y vestido.
b)
Libros de texto
gratuitos para secundaria.
c)
Acceso gratuito
y sin trámites de los alumnos a los centros de salud.
d)
Internados y
albergues.
e)
Incrementar el
número de las misiones culturales que den atención a los grupos escolares y de
poblaciones migrantes y de zonas marginados
11.
Aprovechar la
infraestructura de la radio y la televisión comerciales para impulsar la
información y la orientación escolar a los padres de familia, en particular de
la zonas marginadas, respecto de la atención a que tienen derecho y de los
apoyos que puedan prestar a las escuelas y a sus hijos.
12.
Establecer los
convenios adecuados interestatales e internacionales para la atención especial
a los niños migrantes.
13.
Impulsar en los
centros de educación superior la investigación educativa y la integración de
grupos de especialistas que trabajen en la asesoría directa a las escuelas
sobre las formas de superar deficiencias educativas.
14.
Incorporar la problemática
de la equidad en los planes de estudios para la formación, actualización,
capacitación y superación profesional de los maestros.
a)
El análisis del
papel que juega el propio sistema escolar y la actuación del maestro en los
resultados alcanzados por la población escolar.
b)
La capacidad
necesaria para elaborar estrategias contra los problemas de desigualdad y
fracaso escolar, y para proporcionar educación especial.
15.
Revisar,
rediseñar, impulsar y estimular la alfabetización, la educación básica y la
educación permanente para adultos.
a)
Encontrar
nuevas formas institucionales para atender a la población adulta en las
distintas entidades y zonas del país.
b)
Hacer
pertinentes los contenidos y formas de organización curricular con los
intereses, experiencias previas y posibilidades de los adultos.
c)
Estructurar
planes, programas y libros de texto de educación para adultos basados en
programas de desarrollo personal y comunitario, que estimulen la creación de
cooperativas, así como pequeñas y medianas industrias.
d)
Diseñar y
aplicar programas de atención a los adultos que tomen en cuenta distintos
puntos de partida escolar de los mismos.
e)
Impulsar la
educación permanente.
16.
Convocar a un
Congreso Nacional de Educación Especial para promover una legislación que obligue
al Estado a proporcionar atención educativa a los discapacitados.
5. EL RETO DE LA
PLURALIDAD CULTURAL Y ETNICA A LA EDUCACION PUBLICA, LAICA, NACIONAL Y
DEMOCRATICA DE CALIDAD
Consideraciones previas
La identidad que nos distingue como mexicanos tiene
su origen en la diversidad étnica, lingüística y cultural, que se expresa en la
existencia de 56 grupos indígenas, con una población mayor de 10 millones de
personas y una amplia variedad de regiones, tradiciones, historias y
manifestaciones culturales.
La existencia de los diversos grupos étnicos es el
mayor patrimonio cultural de México; pero su situación actual es resultado de
un proceso histórico de permanente opresión y marginación, que determina la
miseria generalizada de sus condiciones de vida y provoca confusiones al hacer
similares la diversidad étnica y cultural y la desigualdad socioeconómica.
En el sistema educativo, el único sector percibido como
diverso son los pueblos indígenas. La manera en que han sido incluidos en él
evidencia la dificultad de la sociedad y el Estado para otorgar la misma
legitimidad y reconocimiento equitativo de la diversidad a ese sector. La
dificultad para ello se vincula con inercias sociales y políticas de la manera
en que han sido conceptualizados los pueblos indígenas, sus lenguas y sus
culturas. Todavía hay, en amplios sectores de la población, dificultades pera
distinguir entre los conceptos de unidad nacional y homogeneidad cultural;
entre efectos de la pobreza y atributos de la diversidad cultural; entre
educación bilingüe y educación intercultural, entendida ésta como atención
pedagógica adecuada, entre la tendencia a la segregación y el fomento del
monolingüismo en lengua indígena. Es necesario superar éstas y otras inercias a
través de un proceso de reflexión colectiva que incluya tanto a los pueblos
indígenas como a diversos sectores de la sociedad.
La inclusión de la población indígena en el sistema
educativo es un fenómeno reciente y todavía incompleto. Después de sucesivos
intentos por otorgarles atención educativa en Instancias extraescolares, hace
tres décadas se creó un servicio nacional de promotores bilingües y, hace tres
lustros, la Dirección General de Educación Indígena, que a quince años de su
creación no ha avanzado sustancialmente en la pertinencia, adecuación y
eficiencia de la educación que se ofrece a los niños indígenas, aunque sí ha
producido un importante crecimiento cuantitativo, numerosos materiales
didácticos y un cúmulo de experiencias aprovechables por los maestros y
técnicos que laboran en ese subsistema. Si bien se pueden reconocer
limitaciones en los aspectos técnicos y pedagógicos, resulta evidente que la
falta de un contexto favorable en la sociedad, en la SEP y en el propio
Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación ha incidido negativamente en
su desarrollo. Se trata de la falta de coherencia entre un discurso respetuoso
y legitimador de la diferencia cultural y las políticas educativas,
lingüísticas y culturales elaboradas u omitidas, así como de una normatividad y
estructura administrativa restrictivas'. Es necesario señalar, además, la falta
de espacios para el uso y desarrollo de las lenguas y culturas étnicas (medios
de comunicación, servicios públicos, administración y procuración de justicia,
etcétera).
La existencia del subsistema de educación indígena ‑que
nace como una conquista etnopolítica y que apuntaba a fortalecer la identidad
individual y social de los niños indígenas, por medio de una educación
descolonizadora y adecuada a sus necesidades‑ corre el riesgo de ser
percibido y tratado como un espacio de segregación, si toda la problemática de
la educación intercultural queda restringida a una Dirección General que debe
normar la educación para los indígenas en todo el país.
No se perciben todavía los efectos del proceso de
federalización y de las nuevas formas de participación social en el proceso
educativo, que en principio tienen una gran potencialidad para contribuir a una
mejor calidad de la educación para los indígenas.
Para legitimar la diversidad cultural, lingüística y
étnica en el sistema educativo nacional, es condición necesaria que la sociedad
asuma y ejerza su carácter plural en todos los aspectos, y que se hagan
realidad, en forma de políticas educativas y prácticas pedagógicas, los
sustanciales avances producidos en el reconocimiento jurídico del derecho a la
diversidad incorporados al Artículo 4Constitucional y en el Convenio 169 de la
OIT, así como la educación para todos los mexicanos que ordenan el Artículo 30
Constitucional y el Artículo 38° de la Ley General de Educación. Los principios
básicos que debería incluir la reformulación de las relaciones entre la
sociedad en general con los sectores sociales culturalmente diferenciados, son
el reconocimiento y respeto a la diferencia cultural, lingüística y étnica y la
aceptación de los derechos de asumir su identidad y de recibir servicios de
calidad.
La educación no es un proceso aislado ni autodeterminado
por lo que ocurre en la escuela; se desarrolla en un contexto social que puede
inhibir o favorecer el desarrollo de los individuos y de los grupos sociales,
propiciando o no la valoración positiva de sus lenguas, culturas e identidades
étnicas, regionales o locales. Por esta razón, legitimar la diversidad en la
sociedad y en el sistema educativo, es condición indispensable para avanzar en
la construcción de una educación bilingüe e inter o multicultural de calidad.
Si no hay reconocimiento y respeto por las culturas y sus portadores, será muy
difícil que los educandos, sus padres y maestros encuentren la motivación
necesaria para participar efectivamente en el proceso educativo. Otra condición
es abatir los índices de pobreza en que se encuentran algunos sectores de la
población indígena.
PROPUESTAS
FORTALECER EL RECONOCIMIENTO A LA DIVERSIDAD
CULTURAL, LINGÜÍSTICA Y ÉTNICA EN EL SISTEMA EDUCATIVO MEXICANO Y TRASCENDER EL
CARÁCTER RESTRINGIDO DE LA EDUCACION PARA LOS INDÍGENAS
1.
Promover,
dentro y fuera del sistema escolar, el reconocimiento y respeto a la diferencia
cultural, lingüística y étnica, así como los derechos de los pueblos indígenas
de asumir la propia identidad y recibir servicios de calidad para una vida digna.
a)
Continuar la
difusión iniciada entre los maestros del nuevo marco jurídico donde se reconoce
la diversidad lingüística y cultural del país y el derecho de los pueblos
indios a recibir educación culturalmente adecuada.
b)
Propiciar la
inclusión de la pluralidad cultural y étnica en todos los niveles, tipos y
modalidades del sistema educativo nacional, tanto en la escala de los
principios y valores que debe promover la educación, como en la articulación de
conocimientos y saberes milenarios con los contenidos educativos y los conocimientos
científicos y tecnológicos pertinentes.
2.
Construir
nuevos modelos pedagógicos para la educación de la población indígena, que
respondan al reto de su pluralidad cultural, lingüística y étnica y los
conduzcan al dominio efectivo de los conocimientos fundamentales de la
educación básica.
a)
Articular de
manera pedagógica las lenguas, estilos culturales e identidades particulares en
los diversos contenidos específicos del curriculum: lenguaje, matemáticas,
ciencias naturales, historia, geografía y civismo.
b)
Elaborar y
aplicar propuestas pedagógicas tipo, adecuadas a las condiciones lingüísticas y
socioculturales para situaciones que se puedan presentar en diferentes
contextos concretos.
c)
Favorecer las estrategias
didácticas que tomen en cuenta los estilos de socialización de los grupos
destinatarios.
d)
Emplear las
lenguas indígenas, en forma oral y escrita, como medios de comunicación y de
instrucción en todo el proceso educativo de los grupos étnicos y para
iniciarlos en el conocimiento del idioma español.
e)
Propiciar la
suficiente flexibilidad en la normatividad para permitir que a nivel de
estados, regiones y escuelas se puedan incorporar aportes sustanciales
provenientes de la experiencia y conocimientos de los diversos participantes.
f)
Elaborar libros
de texto gratuitos bilingües y materiales diversos, cuyos contenidos respondan
a los valores culturales, tradiciones, costumbres y diversidad lingüística.
g)
Otorgar los
apoyos necesarios: información, bibliografía, recursos materiales, para una
mayor autonomía pedagógica en la orientación del proceso de enseñanza
aprendizaje.
h)
Promover
mecanismos periódicos y regulares de participación de los grupos étnicos y de
distintos tipos de especialistas sobre el tema en la elaboración, seguimiento y
evaluación de los modelos pedagógicos.
i)
Crear en las
escuelas talleres y clubes sobre folklore, tradiciones y lenguas autóctonas
como un medio para recuperar y difundir los aportes culturales de las distintas
regiones del país.
3.
Trascender el
carácter restringido de la actual educación para los indígenas.
a)
Propiciar que
los niños y jóvenes de los grupos étnicos accedan a todos los contenidos
incluidos en los planes y programas de la educación pública, así como propiciar
el desarrollo de las habilidades cognitivas que les permitan transitar eficazmente
en los distintos niveles y modalidades educativas.
b)
Reconocer y
considerar la presencia de estudiantes indígenas en todos los tipos y niveles
del sistema educativo y propiciar medidas adicionales de atención a la
especificidad de sus condiciones de aprendizaje.
c)
Reformular los
contenidos de historia en la educación básica respetando la presencia actual,
la cosmovisión, tradiciones y valores de los grupos indígenas.
4.
Crear las
políticas necesarias para la formación profesional de maestros dedicados a la
educación de la población indígena.
a)
Ampliar la
cobertura de las opciones de capacitación y superación profesional para los
docentes habilitados.
b)
Procurar que la
formación específica incluya la capacidad de leer y escribir la lengua y la
gramática propias, además del conocimiento, uso y práctica del español.
c)
Propiciar la
incorporación de los estudiantes indígenas en las escuelas normales y
establecer políticas especialmente favorables de admisión para ellos.
d)
Incluir
contenidos vinculados con la problemática de la educación bilingüe
intercultural, en todos los programas de formación de maestros.
e)
Establecer la
formación para la educación de las etnias como una especialidad posterior a un
tronco común, de manera que los profesores que la escojan no vean reducidas ni
segmentadas sus posibilidades de desempeño profesional en los demás
subsistemas.
f)
Formular los
perfiles de ingreso y egreso a la docencia en tal sentido que estimulen la
equidad y la calidad de li educación para los grupos indígenas.
g)
Establecer en
las regiones étnicas instituciones formadoras de docentes indígenas que
contemplen todos los grados de la educación superior.
h)
Seleccionar por
oposición a los maestros de docentes, entre especialistas en la materia,
preferencialm ente de extracción indígena o de reconocida trayectoria en el
conocimiento de las etnias.
5.
Reforzar la
infraestructura de enseñanza y la capacidad de gestión educativa general de las
escuelas para indígenas.
a)
Establecer las
escuelas en las zonas indígenas como centros de atención completa, que incluyan
actividades productivas y educación básica para adultos. Redefinir el tamaño y
mejorar la construcción de escuelas, considerando las necesidades de espacios
recreativos y anexos para ello.
b)
Crear plazas de
tiempo completo.
c)
Redefinir el
tamaño y composición de los equipos de profesores de estas escuelas.
6.
Propiciar
mejores condiciones laborales y sistemas de estímulos a los profesores que se
dediquen a la educación para los indígenas.
a)
Aumentar las
cuotas de estímulo para el arraigo.
b)
Modificar los
actuales criterios de asignación de cuotas, que suponen condiciones de
verdadera miseria de la comunidad para ser asignadas.
c)
Establecer
programas de apoyo asistencial, en particular vivienda, transporte y despensa
para los maestros.
d)
Valorar con
mayores puntajes la especialización en educación para indígenas, el manejo de
dos lenguas, la producción de innovaciones significativas en este campo, la
ubicación y permanencia en regiones alejadas, en los estímulos de Carrera
Magisterial y en otros estímulos profesionales.
7.
Crear una red
adecuada de apoyos intermedios para la educación de los indígenas (supervisión,
asesorías y apoyo técnico, elaboración de materiales y estrategias, mecanismos
y procedimientos) y propiciar el intercambio y la evaluación de experiencias.
8.
Establecer
políticas especiales de atención pedagógica y apoyo asistencial a la demanda.
a)
Brindar más y
mejores apoyos asistenciales (albergues, becas, útiles escolares, asistencia
médica, alimentación, etcétera).
b)
Adecuar el
calendario escolar con base en las costumbres, tradiciones y actividades
socioeconómicas.
9.
Involucrar a
los centros de educación superior e investigación científica en la
investigación para la educación intercultural, nacional e internacional.
a)
Crear centros
de idiomas y reforzar los análisis de la situación sociolingüística, que
sustenten la configuración de propuestas pedagógicas tipo.
b)
Recuperar y generar
hipótesis sobre alternativas para la educación bilingüe intercultural y
ponerlas a prueba y evaluarlas con experiencias concretas.
c)
Fomentar la
consolidación de este campo como una disciplina académica, con el fin de que
acceda a los recursos institucionales de la investigación científica para
apoyar su desarrollo.
d)
Crear las
instituciones adecuadas que permitan investigar, rescatar, preservar y difundir
la cultura de los grupos étnicos de nuestro país.
10.
Generar
condiciones de sustento para la educación bilingüe intercultural a nivel
nacional y regional.
a)
Ampliar el uso,
espacio tiempo y función de las lenguas en los medios y servicios públicos.
b)
impulsar el
desarrollo de procesos de normalización lingüística y de literatura indígena.
11.
Otorgar a la
educación indígena la parte de presupuesto educativo nacional equivalente a la
presencia de los grupos étnicos entre la población del país:
a)
Impulsar una
distribución compensatoria de los presupuestos asignados.
b)
Establecer
mecanismos de supervisión para la correcta aplicación de los presupuestos.
c)
Que los
gobiernos federal, estatales y municipales apliquen los recursos
presupuestarios suficientes que permitan solucionar los problemas de atención a
la demanda y cobertura educativa de las zonas indígenas.
6. LOS MEDIOS DE
COMUNICACIÓN MASIVA COMO FACTORES DE LA EDUCACION
Consideraciones
previas
La Ley General de Educación no destaca la relevancia
ni compromete la función de los medios de comunicación masiva en la educación,
no obstante los riesgos que significa su creciente privatización, su manejo
concentrado en pocas manos y su modelo de funcionamiento, que privilegia
criterios económicos y políticos sin tomar en cuenta el importante papel
educativo y sociocultural que juegan en la sociedad.
La vida moderna depende, cada vez más, de la
tecnificación del intercambio comunicativo. Su carácter masivo está signado por
la incorporación del televisor en la vida cotidiana, junto con otros medios que
definen nuevas identidades que rebasan el ámbito local y nos instalan en la
dinámica de interrelación comunicativa global.
Junto con toda la chatarra, violencia, antivalores y
saturación informativa que traen los medios de comunicación masiva, llega también
un conjunto de mensajes y programas que constituyen un estímulo para la
imaginación, el aprendizaje y la vida, y ofrecen múltiples contactos; además,
son una ventana al mundo si pueden ofrecer interesantes posibilidades de
desarrollo personal y social, de distracción, esparcimiento y aprendizaje
constantes. Es necesario asumir el reto de enfrentarlos con astucia, estrategia
y método o correr el riesgo de quedar ante ellos fuera de la "jugada
educativa".
Es necesario implementar acciones que conduzcan a
incorporar los medios de comunicación a la responsabilidad por la educación
nacional, dentro del marco que plantea para el sistema educativo el Artículo 3°
Constitucional. Esta exigencia se fundamenta ‑por una parte en los
reclamos de la sociedad, de los padres de familia, de los educadores y en los
argumentos de los comunicólogos, quienes han expresado la necesidad de una
regulación jurídica adecuada y una sanción social prudente a los contenidos y
formas de emisión, para reorientar los mismos en un sentido constructivo,
cultural, ético y educativo. Por otra parte, se fundamenta en el reconocimiento
de que los medios están educando de hecho a la sociedad, independientemente de
que sus dueños o los educadores les reconozcan o no esa función.
PROPUESTAS
LOGRAR QUE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN MASIVA ASUMAN
SU RESPONSABILIDAD CON LA EDUCACION NACIONAL
1.
Vincular de
manera múltiple, pero sistemática, a los medios de comunicación masiva con los
fines y objetivos de la escuela y del sistema educativo nacional, potenciando
su uso con fines educativos y facilitando la interacción cada vez más informada
de los maestros, alumnos y padres de familia frente a los mismos.
a)
Incrementar el
tiempo programación especialmente instructiva y de apoyo directo a los diversos
programas escolares.
b)
Ampliar la
cobertura de los programas educativos, incluyendo en ellos contenidos
regionales y la participación de productores independientes, investigadores,
maestros y comunicadores.
c)
Producir y
difundir una guía didáctica para el uso educativo de la programación cotidiana
de los medios, con especial atención a su relación con los contenidos
curriculares.
2.
Incorporar en
el currículum de la formación de los maestros y en los cursos de actualización
y superación profesionales de los docentes en servicio, una
"alfabetización" así como el estudio de la pedagogía y la
capacitación necesarias para mediar entre la programación ofrecida y el
aprendizaje.
3.
Incorporar en
el curriculum de la educación básica y en los libros de texto gratuitos el análisis
de mensajes televisivos y de otros medios para que el educando aprenda a
diferenciar el valor de los mensajes que recibe, diseñando de forma específica
estrategias pedagógicas que involucren también a los padres de familia.
4.
Incorporar en
las escuelas de todos los niveles un curriculum o contenidos actuales de
fomento a la expresión oral, escrita y teatral, orientados a la comprensión de
las lógicas de la producción de los medios masivos y en particular de los
géneros programáticos.
5.
Diseñar una especialidad
o maestría interinstitucional para la formación de los docentes especialistas
en multimedia, que permita contar en el corto plazo con maestros capacitados en
la lógica de producción múltiple de mensajes comunicativos, con objetivos
pedagógicos y articularla con un centro de investigación e información sobre el
área.
6.
Organizar, en
cada entidad, una oficina de monitoreo de los contenidos programáticos de la
televisión y los diversos medios de comunicación.
a)
Promover distintas
posibilidades formativas propias de los medios: el uso correcto del castellano,
la educación de prácticas cívicas, así como la preservación de la soberanía y
de la identidad nacional.
b)
Orientar a los
padres de familia y a los estudiantes sobre los distintos programas que se
ofrecen.
c)
Promover la
práctica de los valores éticos, respeto a los derechos humanos, preservación
del medio ambiente y conservación de la salud.
d)
Diseñar los
mecanismos apropiados a fin de aprovechar los comerciales televisivos para
incluir mensajes verdaderamente educativos.
7.
Convenir el
aprovechamiento del tiempo oficial mediante la producción y difusión de nuevas
formas de educación a distancia, con miras a atender de manera abierta y
flexible la orientación para la educación de niños, la educación de adultos, la
educación de padres, la educación permanente, la inserción de contenidos
regionales, etcétera.
8.
Lograr la
viabilidad de los siguientes compromisos del SNTE:
a)
Crear radio
SNTE y TV SNTE mediante un fideicomiso.
b)
Establecer
convenios con los padres de familia, con las empresas de servicios y bienes
culturales y con las diversas instancias de la SEP para un mejor
aprovechamiento de los medios de comunicación con fines educativos.
9.
Promover la
actualización de la Ley Federal de Radio y Televisión, la democratización de
los medios y su compromiso con los intereses de todos los sectores de la
sociedad.
a)
Pugnar porque
el Estado conserve la rectoría sobre las comunicaciones vía satélite para
salvaguardar los servicios educativos que se proporcionen a través de esta vía.
10.
Promover la
dotación de equipos de comunicación electrónica a las escuelas e impulsar la
telenseñanza para diversos grupos específicos, con los siguientes fines:
a)
Generar una
cultura de comunicación dedicada a la educación para los pueblos indígenas.
b)
Preparar
programas para impulsar una concepción adecuada sobre la educación inicial.
c)
Impulsar el
telebachillerato en el medio rural.
d)
Mejorar los
programas educativos dirigidos a la telesecundaria.
e)
Continuar el
proyecto de instalar una red telemática para la actualización de profesores.
f)
Diseñar
programas educativos sobre contenidos programáticos de las diferentes
asignaturas en todos los niveles del sistema, para su uso y manejo en
videocaseteras en los planteles educativos.
_____________________________________________________
SNTE
Sección XVIII
Michoacán