EL GUARANÍ.
Relación naturaleza-lenguaje a través de la informática.

  Por Enrique González

Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.
Universidad Nacional de Cuyo.
Mendoza. Argentina.


UN DICCIONARIO EXPERTO
LA INFORMATICA ABRE NUEVOS SENDEROS
HACIA LA COMPRENSION DE LOS ORÍGENES DE LA LENGUA


INTRODUCCIÓN


Un automóvil que permite trasladarse con comodidad y rapidez, es en cierta forma una prolongación de nuestras piernas. Ningún elemento mecánico es allí arbitrario, ni siquiera lo suntuario, todo lo que allí encontramos responde a necesidades reales, físicas o sicológicas. Así nace y se perfecciona un automóvil, respondiendo a exigencias de uso que no excluye ni las cosas indispensables ni las pretensiones de nuestro ego. A través del tiempo nuevas exigencias, impensados problemas y fallas de funcionamiento lo fueron enriqueciendo. Si en algún momento se agregó algo no necesario, se desechó poco después de su aplicación, también aquí ocurre algo así como "la supervivencia de lo más apto". Supongamos por un momento que más allá de Andrómeda una civilización avanzada recibe como regalo anónimo un automóvil en perfecto estado de funcionamiento, acompañado de un completo manual de instrucciones para su uso y además, un mapa estelar que ubica en el espacio nuestro planeta celeste. Si esa máquina cae en manos de un ser con espíritu científico, por consiguiente curioso, lograría descubrir allí una inagotable información sobre nosotros. Nuestra estructura física, altura, peso, temperatura, forma de visión, descubrirían también que tenemos dos brazos con manos y dedos, dos piernas, la manera de sentarnos, de caminar, de mover la cabeza... podrían calcular la gravedad de la Tierra, el tamaño del planeta, el aire, la visibilidad, la temperatura máxima y mínima del suelo, su textura, su dureza... El límite de estos descubrimientos estaría dado solamente por la capacidad de observación y la inteligencia del receptor del regalo. Para esos seres, este automóvil dejaría de ser sólo una máquina que permite trasla darse con facilidad y velocidad de un lugar a otro para ir más allá y describir al usuario y al ambiente que lo rodea.

Una lengua es una herramienta que permite exteriorizar, comunicar ideas y transmitir conocimiento. Una lengua es la forma sonora o visual de nuestro pensar. Una lengua es el vehículo que hace posible la comunicación. A diferencia de los animales y las plantas, somos viajeros sin equipaje, partimos siempre de "conocimiento nulo", llegamos al mundo sin memoria, sin saber, todo es necesario adquirirlo desde cero. La lengua hizo posible que llegáramos a la luna porque nos permitió transmitir el conocimiento adquirido y acumulado por otros durante siglos. Eso es la lengua para nosotros: una herramienta para transmitir y perpetuar el conocimiento. Cambiemos ahora el automóvil por un diccionario con correcta traducción a la lengua de aquellos seres imaginarios que viven más allá de Andrómeda y enviémoslo allá. Esa lengua terráquea podría decirles mucho de sí misma y de la gente que la utiliza, bastaría solamente saber "qué" y "cómo" preguntar. La lengua, en cierta forma describe al pueblo que la utiliza. Nos interesa la lengua y su origen, queremos que ella nos hable de sí misma. ¿Cómo hacerlo? Las posibilidades son muchas, pero nos limitaremos simplemente a mostrar cómo estamos resolviendo los problemas que se presentan. Un diccionario será nuestro único objeto de estudios.


METODOLOGÍA

No hay nada más ordenado que un diccionario, ese es su mayor mérito, pero en este caso, para nuestra tarea, ésta es su mayor desventaja. Necesitamos ante todo agrupar palabras para compararlas, ésta es la única manera de descubrir vínculos, por consiguiente es indispensable que el diccionario abandone su estructura fija para que se reagrupe de muchas maneras diferentes. Reconozcamos que esta tarea se acerca a lo imposible. Hay otra desventaja: el exceso de información de un diccionario. Todo aquello que no se relaciona con lo buscado distrae, es indispensable entonces despojar al diccionario de todo lo innecesario cada vez que se haga un análisis determinado. Miguel Angel prefería la escultura a la pintura. Él decía que el exceso de mármol en un bloque oculta una imagen en su interior, por consiguiente, bastaba con quitar los trozos innecesarios para liberar aquella escultura que ya estaba presente allí, una obra de arte que el exceso de material impide ver. Esta es una imagen poética cargada de significado. Es posible que en nuestro caso ésto sea algo más que una analogía.

Intentamos trabajar "manualmente", pero la tarea fue ardua y los frutos escasos, el diccionario facilita la búsqueda de palabras con determinados prefijos, pero buscar sufijos se hace imposible y es totalmente absurda la búsqueda de infijos. Estábamos seguros que la informática podía dar una respuesta a ésto, necesitamos un diccionario muy especial, un diccionario capaz de reordenarse para agrupar afijos o trozos internos de raíces o -por qué no- palabras parecidas. Así nació, después de varios meses de placentero trabajo un programa de computación al que podríamos llamar: "diccionario experto", -utilizamos la palabra "experto" y no "inteligente" ya que la computadora es "rápida", "memoriosa" y tal vez "hábil", pero no inteligente, sólo donde hay vida hay inteligencia-. Este diccionario busca, separa, reordena, compara, cuenta, traduce, agrupa, encuentra palabras idénticas o parecidas, las ordena y las imprime en escasos segundos, no importa lo complejo de la tarea solicitada. No creemos necesario explicar aquí cómo lo hicimos, cómo funciona ni cómo realiza las tareas ya que ésto no hace a la finalidad de esta investigación, por otra parte, este tema sólo puede resultar interesante para algunos informáticos obsesivos. Aunque la tarea de reordenar diccionarios parezca fútil y poco científico, no lo es, los resultados obtenidos son algo más que curiosos. Por otra parte, este diccionario experto no hace más que cumplir con una tarea primordial de la ciencia: "encontrar vínculos".

RESULTADOS

La estructura del programa permite la incorporación de cualquier lengua para su análisis. Deseamos investigar una lengua indígena y para comenzar nos inclinamos por el guaraní. Una bellísima lengua plagada de curiosas leyendas sobre la naturaleza, que deja al descubierto un profundo amor y respeto por todo lo que nos rodea. Sus sonidos nasales y guturales acercan su prosa a la poesía y a la música. En una primera búsqueda dice el diccionario que hay casi tantas vocales (12) como consonantes y que todas sus palabras terminan en vocal, sin ninguna excepción, ésto no es normal, debe tener un significado. Para saber qué aportaron otras lenguas al guaraní, le pedimos que busque palabras similares al castellano y nos dice que "Cavayú" se parece a "caballo" y que ambas palabras significan lo mismo. Apresuradamente llamaríamos a ésto "neologismo!", pero aquí hay más información que es necesario leer. El no tener una palabra propia para ese animal, significa que los guaraníes no conocían el caballo y se utilizó la palabra castellana porque fueron los españoles quienes lo trajeron. Vemos que "guasú" significa "grande" y también "venado". Eso quiere decir que el venado era el animal más grade que conocían. Si buscamos en el diccionario todos los animales más grandes que el venado, tienen nombres tomados del castellano, son neologismos. No había en esas tierras ningún animal que superara el tamaño del venado. En sánscrito, la palabra "fuego" deriva de "madera contra madera", en guaraní se dice "tatá", significa literalmente "piedra contra piedra". En ambas lenguas la palabra no sólo identifica un hecho sino lo describe y nos permite saber que posiblemente en América del Sur el fuego nació de esta manera y no de otra. Es curioso, con sólo alterar el orden del diccionario, en una búsqueda diferente, logramos relacionar palabras, comenzamos a ver hechos que no conocíamos.

En Sánscrito las palabras "luna", "mes", "menstruación", y "madre", que a primera vista no parecen tener ninguna relación, se denominan con una misma palabra "ma". Veamos que ocurre en guaraní: "luna" se dice "yasï", y "mes" también se dice "yasï, "menstruación" se dice "yasï-i" (agua de la luna) y la palabra "yasï" misma, literalmente significa "nuestra madre". Una extraña abstracción idéntica entre dos lenguas que no tuvieron, aparentemente, ningún contacto en tiempo ni en espacio. En arameo "abba" significa "hombre", "persona", "ser humano", de allí proviene nuestro vocablo "abad". En Guaraní "avá" también significa "hombre", "persona", "ser humano". Calificar a ésto como neologismo parece apresurado, allí hay algo más. Ya que hemos mencionado la palabra "avá" es necesario aclarar que "Guaraní" es una palabra impuesta por los españoles, esta gente, entre ellos se llamaban sólo "avá" (hombre) y a su lengua le llamaban "aváñe-ë" (el hablar del hombre).

Una de las raíces más frecuentes es "ïvï", significa "tierra". De ella derivan abstracciones muy profundas. "Ïvïi" (literalmente "tierrita") significa "humildad". Es curioso que nuestra palabra "humilde" viene del latín "humus" que también significa "tierra". "Guaïvï" (literalmente: "que se parece a la tierra") significa "anciana"; anciana, ïvïrá" (lo que será tierra) es "árbol o madera"; "ïvïraakape" (madera-cabeza-chata) es "garrote"; "ïvïrayeré" (madera que gira) es "carreta"; "ïvï-a" (lo que aparece de la tierra) es "papa"; "ïvïpora" (tierra linda) es "habitante, gente"; "ïvïhexa" (mirar la tierra) es "modestia"; "ïvïpé" (tierra chata) es "llanura"; "ïvïvaí" (tierra fea) es "desierto"; "jhakuïvï" (tierra caliente) es "mala situación", "ïvïjhata" (tierra dura) es "piso"; "ïvïcaräi" (arañar la tierra) es "arar"; "ïvïtï" (humo de la tierra) es "neblina"; "ïvïcuá" (agujero de la tierra) es "caverna"; "ïvïririi" (tierra que tirita) es "terremoto"; "ïvïuu" (tierra que se hunde) es "barro"; "ïvïatambé" (tierra, dura, chata) es "adobe"; "ïvïtiyurútatá" (tierra, punta, boca, fuego) es "volcán", otro sinónimo es "tatácuarusú" (literalmente: "pozo con fuego que crece"). Nos hemos limitado a mostrar sólo unos pocos de los derivados de "tierra"; algunas de estas palabras son fotografías precisas de la realidad (volcán, adobe, arar), otras son abstracciones que nacen de una profunda observación (anciana, humildad, habitante).

El nombre que reciben los animales es casi un sobrenombre familiar que describe aquellas cualidades más visibles, el guaraní lo hace de una manera fotográfica: "Piraña" (literalmente: "pez y huir"), no sabemos si es el pez el que huye o ésta debe ser la actitud a tomar por el observador, pero la advertencia está. "Pikïpé" es "mojarrita" (pequeño y chato). "Ïsótatáura" es un gusano peludo, esta palabra está compuesta por tres raíces: "gusano-fuego-miasis", la palabra no sólo lo describe sino que nos previene que hay cierto riesgo al tocarlo. "Piráguïrá" es "pez volador", está compuesta por las palabras "pez" y "pájaro". "caucau" es "ánade" ("cau" es "borracho"), podemos imaginar el zigzagueante caminar de ese pato. "Ñandú", (Lit. "ruido y huir"). "Guïrá" es "pájaro" (lit. "lo que descenderá"). "Tapití" (entrepiermas y nariz) es "liebre" , la vemos así, observando agazapada con su nariz entre sus patas delanteras. "Yakaré", (lit. "sobre el agua nada más que la cabeza"). "Ïvïrácuatí" ("árbol", "agujero" y "nariz") es "ardilla", no deja de ser una hermosa instantánea de la ralidad. "Ca-i" es "mono" (lit. significa "raquítico" o "sequito"). "Acayumá" es "caimán", (Lit. "cabeza que aparece y gira"). "Ïpé" es "pato" (está formada por "agua" y "chato"). "Varéru-ä" es "ardilla" (Lit. "que se va a la copa del árbol"). "Tu-icä" es "tucán" (Lit, "pajaro" y "hueso"). "Cururú" es "sapo" (está compuesta por "lengua" e "hincharse"). "Kïyú" es "grillo" (piojo negro) "kïpë" (piojo chato) es "ladilla", "kïmbú" es "gorgojo" (piojo y ruido), "kïrupi-a" (huevo de piojo) es "liendre", "suruví" (entrar violentamente y esquivar), "piráguá", (que se parece a un pez). Una extraña aritmética de letras al servicio de la comprensión. Veamos ahora algunos ejemplos curiosos con la palabra "boca".

"Yurupïté" significa "beso" y está formada por las palabras "yurú" (boca) y "pité" (chupar). "Yurujhe" (hambre), compuesta por "yurú" (boca) y "he" "sabor". "Yurumbï-iï" (boca blanda) es "delator" . "Yurucuä" (boca y dedo) es "pedigüeño". "Yurutie-ï" (boca mala) es "grosero" . "Yuruvaí" (boca fea) es "guarango". "Yuruyi" (boca quemada) es "cuentero". "Yurujhe-ë" (boca dulce) es "afable". "Yurucá" (boca y golpe) es "sofrenar". "Yurupeteï" (una sola boca) es "concordia". Son abstracciones realmente profundas, nacidas de una suma elemental de palabras muy simples. Prosigamos un poco más con conceptos más complejos. "Arasá" significa literalmente "atado al tiempo", se traduce como "haragán". Veamos otras sobre el mismo tema. "Yaguáyucá" significa "matar perros", quiere decir "vagancia". Aquí el lingüista debe hacer silencio para dar paso al filósofo. Algunas más. "Acäcuchú" (cabeza débil) se traduce como "insensatez". "Acasä" (cabeza atada) es "casado" o "preso". "Jhacä" (rama), "jhacä-o" (podar), "jhacai" (brote). De aquí podemos deducir fácilmente que la palabra "hacai-o" significa "desgajar", literalmente, pero su significado real es "indagar". No deja de sorprendernos la profundidad de este razomaniento. "Hacaioha" (el que saca los brotes) significa "curioso". Creemos que esto va un poco más allá de un observación profunda. Otro ejemplo: "hacasa-i" (rama y ojo) significa "explicación". "Jhaïi" es "semilla", "jhaïio" (sacar las semillas) significa "explicar". "Jhembéjhembé" (labio contra labio) es "perplejidad". "Jhembeyo-a" (labios encimados) es "malhumorado". El diccionario guaraní se ha transformado en un libro para pensar.

Veamos algunos ejemplos de abstracciones muy especiales. "Tová" significa "cara", "tovao" (sacar la cara) es "reprender", "tovapeté" (cara y golpe) es "cachetada", "továmocöi" (cara y dos) es "hipocresía", "továätä" (cara y dura) es "atreverse", "tovaïvá" (cara levantada) "embelezado", "tovatavï" (cara e ignorante) es "tonto", "tovaï" (cara pequeña) es "enfrente" de ese tamaño vemos una cara cuando no está cerca, "tovasï" (cara y madre) es "serio", "hovatacurú" (cara y hormiguero) es "amargado", Dejemos la palabra cara para ver otras palabras ingeniosas:

"Cuatiáñeë" (papel y hablar) es "libro", "ñeëcuatiá" (hablar y papel) es "leer", "ara" (lo que aparecerá) es "cielo", "arandú" (cielo y ruido) es "sabio", "cuatiaarandú" (papel y sabio) es "libro", "tupäcuatiáñeë" (dios, papel y hablar) es "Biblia", "Ñeënguerïrú" (chisme y vaina, algo así como un estuche de cuentos) es "diccionario". Veamos ahora algo sobre el "saber": "mboe" (hacer decir) es "enseñar", "hesapea" (abrir los ojos) también es "enseñar", "tevio" (sacar lo tonto) y "cuaaucá" (hacer saber) significan tambien "enseñar", "cuaácuaá" (saber-saber) es "aprender", "taïio" (sacar las semillas) es "explicar", "araí" (cielito) es "nube", "täimbú" (diente y ruido) es "hambre", "moñái" (diosito) es "astuto", "tembéa" (labio separados) es "tonto", "ropeguá" (como vaina de semillas) significa "familia". Creemos innecesario cualquier comentario sobre estas poco frecuentes abstracciones.

CONCLUSIONES

Muchas veces nos hemos tentado a opinar que el guaraní es una lengua artificial, creada en laboratorio. Esta no es una idea tan extraña ya que muchos afirman lo mismo de la lengua aymara. Su estructura casi matemática está más cerca de la lengua artificial Esperanto que de las lenguas naturales, las abstracciones formuladas están más cerca de la "lógica difusa" de los nuevos ordenadores fotónicos que de la lógica de Aristóteles y Santo Tomás. ¿Cómo es posible que una lengua no controlada por una Academia no se haya alejado de sus raíces con el paso de los siglos? ¿Cómo nació esta lengua? Buscando la etimología de palabras castellanas nos acercamos al inglés, al árabe, al latín, al griego, al sánscrito, al arameo, buscando la etimología de palabras guaraníes no encon tramos otras lenguas, no llegamos al ruido de otras palabras sino al silencio de la naturaleza. Tal vez el guaraní fue el primer lenguaje que habló el ser humano, tal vez nació imitando la realidad y por eso es tan simple en su complejidad, porque la naturaleza hace las cosas de la manera más simple posible. Es indudable que el guaraní no desciende de ninguna lengua, sólo "brota" naturalmente desde un observar puro del mundo que nos rodea.

Homero nos habló de "Euritmia", algo así como los "gestos y ademanes" de las letras. Para tener una idea aproximada mencionaremos sólo algunos significados. Para los griegos ya las letras tenían significado antes de ser sílaba y antes de transformarse en palabras: -la "A" nos habla de algo claro, abierto, la "E" significa propio, hacer, decir, la "I" es algo fino, delgado, pequeño, la "O" es para lo hueco, redondo, la "U" es para definir algo oscuro, blando, penetrante- . Dijo además que la "T" significa "tocar" como lo hace la lengua en el paladar al pronunciarla, la "V" tiene que ver con el desplazamiento o con el aire, como lo hacen los labios al pronunciarla, la "K" empuja o golpea como lo hace la lengua contra el final del paladar y así con las demás. Los poemas podían "bailarse", por llamarlo de alguna manera, también las palabras y las letras podían mostrar una especie de danza en la Grecia antigua, los brazos, el cuerpo, las piernas imitaban los movimientos de la boca que recitaba el poema. Estos valores, estos gestos de las letras, no coinciden con ninguna lengua que no sea el griego, pero nos asombra ver que sí actúan exactamente de esta manera en guaraní. Al parecer en guaraní las consonantes no son letras con vida propia, son gestos que se hacen con la boca imitando lo observado, son la medida de la deformación que deben sufrir las vocales. Las consonantes siempre van acompañadas de una vocal ya que solas carecen de significado, las consonantes son calificativos que preceden a las vocales, es por eso que ninguna palabra en guaraní termina en consonante. Nos animamos a decir que pueden inventarse, fabricarse palabras basándose en las descripciones de Homero y la Euritmia, que luego serán comprendidas perfectamente por cualquier persona que hable guaraní, aunque nunca las hubiera oído antes. En guaraní no solo las palabras tienen su significado, también las sílabas y cada una de las letras tienen su propio significado. No intentamos extendernos aquí sobre este tema, aún no salimos del asombro que estas "coincidencias" nos provocan y queda aún mucho por develar. Este trabajo no intenta demostrar nada en especial, va más allá, pretende ser sólo una fervorosa invitación a observar algo diferente.

En este trabajo mostraremos sólo un poco más de cien ejemplos, creemos que son suficientes para despertar interés, pero se han acumulado más, muchos más, cerca de 2.500. La computadora lanza por hora tantos ejemplos que no alcanzamos a analizar en semanas. Estamos leyendo un libro que parece no tener fin. Otras lenguas estan aguardando turno junto al ordenador: el aymara, el quechua, el huarpe, el mapuche, el araucano... estamos seguros que todas ellas intentan comunicarnos algo. Hay cosas detrás de las palabras que sólo son visibles para las mentes alertas y la computadora es una buena herramienta, al ser más veloz y más memoriosa se transforma en una prolongación de nuestra mente, sólo hay que aprender a preguntarle y escucharla en silencio evitando partir de una conclusión. En sus comienzos, la computadora fue diseñada sólo para calcular, hoy se ha transformado en una especie de "microscopio" para las limitaciones de la mente. Si sabemos decirle "qué" hacer, la computadora ya ha aprendido "cómo" hacerlo.

Con respecto a la ortografía de las palabras guaraníes utilizadas nos hemos limitado a la que propone el "Nuevo diccionario español-guaraní, guaraní-español" de Antonio Ortiz Mayans, Editorial Universitaria de Buenos Aires, Buenos Aires, (1980), ya que aún persisten algunos desencuentros al respecto y no supimos qué otro criterio adoptar. Como en nuestra computadora no tenemos acento circunflejo, en algunas ocasiones nos vimos obligados a utilizar diéresis, pedimos disculpas. De todas maneras, esta forma de escritura se utiliza sólo porque fueron los españoles quienes conquistaron esas tierras, si hubieran sido los chinos los primeros en llegar, aceptaríamos que el guaraní se expresara a través de ideogramas. Es muy posible que este hipotético hecho hubiera beneficiado mucho a la lengua pues se adapta mejor a su estructura. Veamos algunos ejemplos.

Si al ideograma chino "agua" le agregamos "boca" tenemos la palabra "baba"; "agua" más "ojo" es "lágrima"; "agua" más "luna" es "menstruación". En guaraní los sonidos de las palabras son diferentes, pero la abstracción es idéntica, estas palabras y muchísimas más así se forman y eso significan. Si al ideograma chino (o a la palabra guaraní) "hablar" le agregamos "perro" significa "ladrar", si lo reemplazamos por "pájaro" se transforma en "trino" y así con otros animales, los sonidos son todos diferentes, pero la abstracción es la misma, también así se forman esas palabras en guaraní. Podemos observar aquí otro mecanismo parecido. "Tague" es "pelo" pero si le agregamos "oveja" significa "lana", si la reemplazamos por "caballo" significa "crin" si ponemos en su lugar "pájaro" significa "pluma", todo esto en chino y en guaraní. Si a "tague" (pelo) le agregamos la letra "o" significa "cortar el cabello" si agregamos "oveja" será "esquilar", con "caballo" será "tusar" y con pájaro", "desplumar". Si bien los ideogramas son infinitamente más complejos e imprácticos, hubieran sido mucho más adecuados para expresar el guaraní. Veamos algunos ejemplos más: "Ñeë" es "hablar" si le agregamos el sufijo diminutivo "i" lo trasformamos en "lacónico", si le agregamos el aumentativo "guasu" significa "insolencia". "Hablar" más "dulce" significa "adular" si le agregamos "malo" será "insultar", si decimos "ñeëreí" (hablar inútil) tendremos "mentir". "Ñeëpoi" ("poi" signigica "delgado", "fino"), tenemos "afeminado". "Ñeëpucará" ("pucará" es "jocoso") significa "chiste", hay una gran abundancia, pero creemos que como muestra es suficiente. Veamos ahora algunas piedras y metales:

"Itá" significa "piedra". Imaginemos un ideograma "itá" al que lo podemos acompañar con otros ideogramas, uno por vez, para crear nuevos conceptos. La diferencia principal del guaraní con el chino está en que esta lengua oriental, al sumar dos ideogramas, cada uno de ellos conserva su forma pero cambia totalmente el sonido; en guaraní, el nuevo concepto conserva los sonidos originales y son identificables. "Itá" (piedra) mas "verá" (brillante) forman la palabra "itaverá" que significa "cuarzo" o "vidrio". Veamos: "piedra" con "negro" significa "basalto", con "resina" es "azufre", con "eté" (superlativo) es "acero", con "tierra" es "adobe", con "chata" (pe), es "plomo", con "flor" (potí), es "musgo", con "fuego" (tatá), es "pedernal", con "blanca" (ti), es "mármol", con "brillantísima" (veraité) es diamante, con "agujero" (cuá), es "mina", con "reventar" es "campa na", con "amarilla" es "oro", con "roja" es "cobre". Es interesante destacar que al "imán" le llaman "itácarú" que literalmente significa "piedra que come".

No sabemos si los guaraníes tenían alguna forma de escritura, pero si la hubo nada tendría en común con el alfabeto heredado de España, seguramente esos signos iban mucho más allá del ideograma chino para encontrarse características como claridad, simplicidad, precisión y arte. Es posible que las líneas utilizadas para representar sonidos copiaran la forma de la boca que emite esos fonemas, los labios, la garganta, la lengua, la tensión de las cuerdas vocales. Hasta Homero se sorprendería al ver que aquella Euritmia milenaria es más precisa al aplicarla al guaraní que al griego. Utilizando las reglas que él menciona veamos algo más. La "P" expresa el acto de hincharse y abrirse (como lo hace la boca al pronunciarla), "R" muestra un "rodar", un "reiterar" (como lo hace la lengua contra el paladar), "O" es algo redondo y hueco, (como lo hace la boca al emitir su sonido). Si quisiéramos decir que algo se hincha y se abre, como lo hace un puño al abrirse, diríamos "PO", así le llaman los guaraníes a la mano: "PO". Si quisiéramos decir que algo redondo y hueco rueda diríamos "RO". Si quisiéramos decir que algo revienta y rueda mucho diríamos "Pororó", como lo dicen los guaraníes, como lo hace el maíz que al calentarlo: revienta y rueda. "Piripipí" significa "fusil", pero no es un ruido onomatopéyico ya que está compuesto por las palabras "pirí" (estremecerse) y "Pipí" (irritarse). "Capú" (destrozar) es un sinónimo exacto de la palabra alemana "caput", pero no es un neologismo ya que está compuesta de las palabras "cabeza" y "reventar". "Mbokapu ("disparar un arma de fuego") formada por "arma de fuego" y "explotar". "Sapucái" -el conocido y estremecedor grito de guerra- significa "ojos reventones que se queman". La palabra "tuyuyú" no solo muestra el "barro" sino las dos patas que lo pisan y se hunden, porque "tuyuyú" significa "cigüeña". Apre suradamente podríamos decir que éstas son palabras onomatopéyicas, es cierto, todo el guaraní es así, absolutamente onomatopéyico, pero no porque copie los ruidos de la naturaleza sino porque produce sonidos imitando con movimientos de la boca, labios, lengua y garganta la realidad que observa. El guaraní no es un subproducto de otras lenguas, él se generó a sí mismo transformando hechos y formas en bellísimas notas musicales, así se habla guaraní, como cantando.

Una lengua nos dice algo más sobre su pueblo, sobre el suelo, sus costumbres, necesidades, carencias, su manera de pensar, sobre la naturaleza. "Pitaguá" (como colorado) significa "extranjero" aquí hablando de la piel de otros están hablando de la suya propia. Los croatas utilizan la palabra "niemachko" para decir "alemán" y significa "mudo", tal vez pensaron que sólo ellos hablaban, tal vez los alemanes fueron los primeros extranjeros que conocieron. Indígenas de Perú tienen 100 palabras para denominar la papa -ésto nos habla del valor que le otorgaban a ese alimento-. Los esquimales tiene 12 palabras para denominar el viento y 20 para distinguir la nieve -ésto nos dice que necesitaban diferenciar matices en el blanco para moverse en la homogeneidad del paisaje que los rodea- . Los árabes se jactan de tener 50 palabras para decir "luna" y 500 para decir "espada", -ésto nos habla de religión y de guerra- sin embargo no tenían palabra para "bañarse" ni para "jabón", ambas son neologismos -ésto nos habla de costumbres-. En ruso la palabra lápiz es un neologismo (karandache) es una marca comercial francesa -eso nos habla de analfabetismo-. En lunfardo existen más de 20 vocablos para decir "proxeneta", más de 30 para "cabeza", no menos son los matices para "comer", más de 40 para denominar al dinero y la mujer tiene más de 70 sinónimos con todos los matices imaginables -ésto nos habla de valores, de anhelos, de actitudes, de carencias-. La lengua muestra no sólo las necesidades sino los intereses del pueblo que la utiliza. La lengua guaraní nos dice que amaban las plantas, los animales, la tierra, creaban palabras profundamente respetuosas para denominar y valorar el ambiente que los rodeaba, "Yarará" (el que será amo) es más que un nombre, es una expresión de respeto que imponía ese animal. Parten desde la palabra "ïvï" (tierra) para crear vocablos con una profundidad filosófica que asombra, "ïvïrá" (lo que será tierra) significa "árbol", es más que un denominar, es una toma de conciencia de la fragilidad de la vida. "Ropeguá" (como vaina de semillas) es "familia", muestra que conocían profundamente la diferencia entre "casa" y "hogar", conocían el valor y el significado de este grupo, de esta célula de la sociedad. "Säsó" (soga suelta) significa "libertad"... Mucho dicen las palabras más allá de su sonido. "Hesacoó" (picazón de ojos) significa "vergüenza", basta mirar un niño avergonza do que frota insistentemente su ojo derecho con la última falange de su dedo índice para comprender el gesto que muestra esta palabra. En guaraní existen docenas de palabras para denominar parentescos con todos sus matices que a veces nos cuesta comprender. Hay una palabra "hijo" para ser utilizada por el padre y otra muy diferente para la madre. El padre llama al hijo lo mismo que al "semen", la madre llama al hijo lo mismo que al "amor". Las palabras de un diccionario muestran cosas que no imaginábamos. ¿Qué podrá decirnos el Huarpe de esa maravillosa gente que habitó nuestras tierras? Deberemos emprender esta tarea con un respetuoso silencio, el guaraní nos ha enseñado algo.

Para terminar quisiéramos citar aquí una observación muy especial de Pedro Moliniers, ("Cuadernos de Guaraní III", Asunción 1988), un maestro de la lengua guaraní:

"No sabemos su origen. Todas las teorías forjadas para explicarlo no son demostrables, pero sí podemos afirmar que la inmensa sabiduría lingüística que contiene denuncia una cultura muy superior a la que desarrollaron los Guaraní. La profundidad filosófica de sus conceptos, la precisión de rigor científico que tienen sus palabras, dejan ver que este idioma es fruto de una civilización muy avanzada, enormemente más desarrollada que la civilización que fue encontrada en las tribus que lo hablan hasta hoy. Todo ésto es índice de que el idioma proviene de algún pueblo que alcanzó cultura y civilización no sospechada por nadie".


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