EL MUNDO 27 de mayo de 2000

Los abogados de Málaga, obligados a llevar corbata

MALAGA. La Junta de Jueces de lo Penal de Málaga decidió por unanimidad en su reunión del pasado 7 de mayo acordar la suspensión de juicios cuando los abogados varones que asistan no se pongan corbata, un requisito que dejó de ser obligatorio con la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial en 1985, y con la reforma del Estatuto de la Abogacía, aprobada el año pasado.

La resolución no ha sido notificada oficialmente al Colegio de Abogados, según informaron a Europa Press fuentes de esta institución, si bien se ha colocado ya en las puertas de varios juzgados de la capital malagueña, con el aviso a los letrados de que de no cumplirse el mencionado requisito «se procederá a la suspensión del juicio, con las responsabilidades a que haya lugar respecto al letrado que previamente advertido no se acomodase» al mismo.

El nuevo Estatuto de la Abogacía, aprobado por Real Decreto el 22 de junio de 2001, señala expresamente que los abogados deben comparecer ante los tribunales «vistiendo toga, y potestativamente, birrete», y agrega que «adecuarán su indumentaria a la dignidad y prestigio de la toga que visten y al respeto a la Justicia», sin especificar nada sobre el uso de la corbata, algo que deja en manos de los propios abogados.

Prestigio y dignidad

La resolución de la Junta Sectorial de Jueces de lo Penal establece, sin embargo, y en base a una interpretación del Estatuto y a sus disposiciones sobre «el prestigio de la toga y la dignidad de la Justicia», exigir en las vistas orales «a los señores letrados varones actuantes en las mismas el uso de la corbata, como así resulta de un aquilatado uso forense», según figura en el punto cuarto del acta de la mencionada Junta.

El mismo día de la reunión de la Junta Sectorial de Jueces de lo penal, el 7 de mayo, el magistrado del Juzgado de lo Penal número 6 de Málaga decidió suspender sine die la vista oral de un juicio por un presunto delito contra la seguridad en el tráfico, alegando que el responsable de la suspensión era uno de los letrados, que al no llevar corbata, faltaba al respeto al tribunal.