Objeto y espacio transicional

 

     Winnicott nos habla acerca de los bebes en el uso de su primera posesión de “no yo”, en la que aparte de la exitación y satisfacción oral se pueden estudiar: la naturaleza del objeto, la capacidad del bebe para reconocer el objeto como in “no yo”, la ubicación del objeto (afuera, adentro, en el límite), la capacidad del niño para crar, idear, imaginar, producir u originar un objeto y la iniciación de un tipo afectuoso de relación de objeto.

 

     Así pues, usa los términos objeto y fenómeno transicional para designar la zona intermendia entre el erotismo oral y la verdadera relación de objeto, la actividad creadora primaria y la proyección de lo introyectado, el desconocimiento primario de la deuda y el reconocimiento de la misma.

 

     Winnicott nos menciona que cada individuo con un exterior y un interior, posee también una realidad interior, y que la tercera parte de la vida de un ser humano es una zona intermedia de experiencia a la cual contribuyen la realidad interior y la vida exterior, una zona que existe como lugar de descanso para mantener separadas y a la vez interrelacionadas la realidad interna y la exterior.

 

     Por otra parte, existe un estado intermedio entre la incapacidad del bebe para reconocer y aceptar la realidad y su creciente capacidad para ello, y que es la sustancia de la ilusión lo que se permite al niño, y que en la vida adulta se convierte en sello de la locura cuando se obliga a los demás a aceptar una ilusión que no les es propia, sin embargo, podemos compartir un respeto por una ilusión propia, o reunirnos y formar un grupo en base a las semejanzas de nuestras experiencias ilusorias.

 

     De esta manera, el enfoque de Winnicott nos hacee referencia a la primera posesión y a la zona intermedia entre lo subjetivo y lo objetivo, es decir. Que durante el desarrollo del niño existe una tendencia a entretejer objetos distintos del yo que representan al pecho materno, como la experiencia autoerótica de la succión del pulgar; estas experiencias, a su ve, van acompañadas de la formación de pensamientos o fantasías, y reciben el nombre de fenómenos transicionales, que llegan a adquirir mucha importancia para el bebe en el momento de dormir o de defenderse contra la ansiedad, en especial de tipo depresivo, cuando el niño ha encontrado un objeto, y lo usa, este se convierte en un objeto transicional, que más tarde, cuando se amplía la gama de intereses, se va dejando a un lado, pero que sin embargo, puede reaparecer posteriormente cuando se presente la amenaza de una privación, aquí cabe mencionar que no existe una diferencia entre los ñiños y las niñas en su uso de la primera posesión “no yo” (objeto transicional).

 

     Cuando el bebé comienza a usar sonidos organizados es común que de un nombre a losobjetos transicionales que tiene mucha importancia, y que generalmente está formado por partes de palabras empleadas por los adultos; sin embargo, no siempre existe un objeto transicional, aparte de la misma madre, el bebé está tan pertubado que no puede gozar de este estado de transición o se quiebra la secuencia de los objetos usados.

 

     Algunas de las cualidades de la relación entre el bebe y el objeto transicional son que el bebé adquiere derechos sobre el objeto, y nosotros los aceptamos, de esta forma se presenta cierta anulación de la omipotencia, por otra parte, el objeto es acunado con afecto y amado y mutilado con excitación; nunca debe cambiar a menos que lo cambie el propio bebe, tiene que sobrevivir al amor instintivo, al odio y a la agresión pura; al bebe debe parecerle que irradia calor, que se mueve o que posee cierta textura, algo que demuestre que posee una vitalidad o una realidad propias, para el bebe el objeto no proviene de afuera, pero tampoco de adentro; este objeto debe de sufrir una descarga gradual y con el paso del tiempo debe de perder significación.

 

     Cuando se emplean simbolismos, el niño ya distingue entre la fantasía y los hechos. Los objetos internos y los externos, entre la creatividad primaria y la percepción, así pues, el término objeto transicional deja espacio para el proceso de adquisición de la capacidad para aceptar diferencias y semejanzas  en el viaje de preogreso hacia la experiencia.

 

     Sin embargo, puede llegar a presentarse una deformación en el uso del objeto transicional, en donde se puede dar el caso de un niño que nunca se succionó el pulgar ni tuvo nada que le sirviera de sustituto, porlo que siguió mostrando un fuerte y permanenete apego a la madre, adoptando más tarde un juguete como un consolador. No como un objeto transicional, y permaneciendo en el apego a la madre; por otra parte, en un caso típico del uso del objeto transicional un bebé se succiona el pulgar y adopta como ojeto transicional primero la punta de una cobijita, y más tarde otro objeto, que era visto por el bebe no como un consolador sino como un sedante mediante el cual perdía su ansiedad e incluso se dormía a los pocos minutos.

 

     Así pues, podemos decir nuevamente que el objeto transicional representa al pecho materno o al objeto de la primera relación, que es anterior a la prueba de la realidad establecida, que en relación con el objeto transicional el bebe pasa delddeminio omnipotente al dominio por manipulación, que a la larga, el objeto transicional puede convertirse en objeto fetiche y persistir como una característica de la vida sexual adulta, y que el objeto transicional puede representar las hecesa consecuencia de la organización erótica anal.

 

     De esta manera, Winnicott nos habla de que el objeto transicional no es un objeto interno que constituye un concepto mental, sino una posesión, sin embargo, para el bebe tampoco es un objeto exterior. El bebe puede emplear el objeto transicional cuando el objeto interno está  vivo, es real y lo bastante bueno, pero ese objeto inteno depende del objeto exterior. Cuando subsiste la insuficiencia del objeto exterior, el interno deja de tener significado para el bebe y solo entonces el objeto transicional se vuelve también carente de sentido.

 

     Así pues, la madre es la que lleva a cabo la adaptación activa a las necesidades del niño y la disminuye poco a poco, mientras que el bebé usa como medios para enfrentar el retiro materno su experiencia de que la frustración tiene un límite corto de tiempo, una creciente comprensión del proceso, el comienzo de la actividad mental , la utilización de satisfacciones autoeróticas y el recuerdo, el revivir de experiencias, las fantasías, los sueños, la integración del pasado, presente y futuro.

 

     Por otra parte, la adaptación incompleta a la necesidad hace que los objetos sean reales, y el bebe puede resultar perturbado por una adaptación estrecha a la necesidad, cuando continúa durante demasiado tiempo y no se permite su disminución natural, que al principio tiene que ser casi exacta para empezar a desarrollar la capacidad para experimentar una relación con la vida exterior o formarse una concepción de ella.

 

     Al principio, la madre ofrece al bebe la oportunidad de crearse la ilusión de que su pecho es parte de él, y la tarea posterior consiste en desilusionar al bebe en forma gradual; la forma intermedia de experiencia, no discutida respecto de su pertenencia a una realidad interna o exterior (compartida), constituye la mayor parte de las experiencias del bebe y se conserva a lo largo de la vida en las intensas experiencias que corresponden a las artes y la religión, a la vida imaginativa y a la labor científica creadora.

 

     Por otra parte, Winnicott nos habla de tres etapas en el desarrollo emocional primitivo: la dependecia absoluta, que va desde el nacimiento a los ocho meses de edad, donde no hay diferencias entre el yo y el no yo, la dependencia relativa, que va de los ocho a los doce meses, en donde el bebe comienza a reconocer su independencia con respecto a la madre, y la tercer etapa, que va encaminada a la independencia, en la cual el niño se da cuenta que es completamente independiente de la madre.

 

     Así pues. Winnicott nos propone una teoría, según la cual, el niño comienza teniendo relaciones preobjetales y considerando a la madre como una misma con él, luego comienza a diferenciar entre el y la madre, pasando por la etapa transicional, en la que comienza a tener conciencia de que el y la madre son completamente ajenos, y sustituye el pecho materno con un objeto transicional, hasta llegar a la conciencia de que el y la madre son completamente ajenos, en este proceso, es fundamental tanto la actitud de la madre como el medio ambiente que rodea al niño.